tierras raras

Trump escala la disputa por Groenlandia: Tierras raras y recursos críticos en el centro de la tensión global

Trump acelera por Groenlandia: la disputa por minerales críticos y reservas de gas bajo el hielo amenaza con romper la OTAN y redefinir el mapa energético global.

A inicios de 2026, la geopolítica global enfrenta una tensión sin precedentes en el mapa energético global. El año comenzó con la captura de Nicolás Maduro, la escalada de la crisis en Irán y el renovado y agresivo interés de la administración de Donald Trump por adquirir o controlar Groenlandia.

El mandatario estadounidense insiste en que la isla es una "prioridad de seguridad nacional" para contrarrestar el avance de Rusia y China en el Ártico. Con una superficie de 2,2 millones de kilómetros cuadrados (seis veces el tamaño de Alemania) y una población de apenas 56.000 personas, este territorio semiautónomo danés se convirtió en el epicentro de una disputa que escaló rápidamente.

El debate global muestra que la Casa Blanca abandonó el lenguaje diplomático tradicional. De hecho, Trump aseguró que planea tomar el control de la isla "por las buenas o por las malas" (“the easy way or the hard way”). Según el presidente, "los países tienen que tener la propiedad y se defiende la propiedad, no los arrendamientos".

image

Esta postura surge tras el reciente éxito militar en Venezuela, evento que parece haber impulsado las ambiciones territoriales de Washington.

Desde la Segunda Guerra Mundial, EE. UU. opera la Base Espacial Pituffik (antes Thule), clave para los sistemas de alerta temprana contra ataques de misiles y el monitoreo de buques en la región. Sin embargo, la administración Trump considera que la presencia militar actual resulta insuficiente. Stephen Miller, asesor principal de la Casa Blanca, afirmó que "nadie peleará contra EE. UU. por el futuro de Groenlandia", sugiriendo una política de hechos consumados.

Embed

El tesoro energético bajo el hielo

Aunque Trump declaró que necesita la isla por seguridad y "no por los minerales", el potencial económico es innegable. El calentamiento récord en el Ártico facilita el acceso a recursos que antes protegía una capa de hielo que cubre el 80% del territorio. Entre las riquezas identificadas destacan:

  • Minerales críticos y tierras raras: Esenciales para la tecnología de punta en el mapa de la transición.
  • Recursos energéticos: Importantes reservas de uranio, hierro, petróleo y gas.
  • Rutas marítimas: El deshielo habilita nuevos corredores comerciales transatlánticos que redefinirán la logística global.

Pese a que el presidente de EE.UU. minimiza el cambio climático, sus asesores ven en el retroceso del hielo una oportunidad de oro para dominar el suministro de materiales estratégicos, siguiendo una lógica similar a sus movimientos comerciales en Ucrania.

image
El deshielo ártico facilita el acceso a yacimientos vírgenes de uranio e hidrocarburos estratégicos. Infografía generada con Gemini

El deshielo ártico facilita el acceso a yacimientos vírgenes de uranio e hidrocarburos estratégicos. Infografía generada con Gemini

La fractura global

Mientras Trump hace declaraciones verborrágicas, la respuesta de Europa fue de choque y rechazo. La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, advirtió que cualquier intento de toma hostil de Groenlandia significaría el fin de la OTAN. Dinamarca, que controla la defensa y política exterior de la isla, calificó las amenazas como "inaceptables" y anunció una inversión de US$4.000 millones para fortalecer la defensa local.

Un comunicado conjunto firmado por líderes de Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Polonia y España subrayó que "Groenlandia pertenece a su gente". Expertos como Jamie Shea, exfuncionario de la OTAN, señalan que una intervención militar estadounidense violaría el principio de defensa colectiva del Artículo 5, destruyendo la confianza entre los aliados.

Embed

"No estamos en venta"

Tal como aparece reflejado en medios internacionales como El País o BBC, en la capital, Nuuk, el sentimiento es de indignación. El primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, describió la idea del control estadounidense como una "fantasía".

Aunque la economía local depende de la pesca y de subsidios daneses, el 85% de la población rechaza la anexión a Estados Unidos.

A pesar de que figuras como el secretario de Estado, Marco Rubio, intentan suavizar la retórica enfocándose en "relaciones comerciales duraderas", la sombra de una intervención militar persiste.

Hoy, 14 de enero de 2026, una cumbre en la Casa Blanca entre el vicepresidente JD Vance, Rubio y ministros daneses y groenlandeses marcará el destino de este territorio que, tras 300 años bajo control danés, por estos días se encuentra en el ojo de una tormenta geopolítica.

Fuentes: medios internacionales con aportes de +E

En esta nota

Dejá tu comentario

Las más leídas