"La alternativa de evacuación de este petróleo crudo es la Terminal Cruz del Sur operada por YPF, que permanece cerrada hasta que finalicen las reparaciones y el mantenimiento en curso", indicó Roch en un comunicado a inversores a través de la Comisión Nacional de Valores. Ante la también limitada capacidad de almacenamiento, la compañía suspendió la producción en San Martín tanto de petróleo como de gas.
"Frente a estos obstáculos, la sociedad analiza otras alternativas para evacuar su producción, incluyendo la implementación de aprovechamientos de sinergias entre operadores de la provincia de Tierra del Fuego", remarca. La compañía logró algunos hitos este último tiempo: en Mendoza encontró petróleo convencional en un reservorio dentro de Vaca Muerta (hasta allí llega una parte de la formación) y en enero vendió sus activos en Santa Cruz para abocarse al onshore en la isla.
En enero, Roch había tenido buenas noticias. El pozo más productivo del país estaba en su yacimiento San Martín. Y también el segundo. La sorpresa la dio esta compañía independiente con ROC.TF.SM.x-1001 y el ROC.TF.SM.x-1002, con 751.000 y 615.000 barriles acumulados a lo largo del 2019, como informó +e. Ambos están en el yacimiento San Martín, con objetivo en la formación Tobífera. Incluso pudieron revertir el creciente contenido de agua en la producción del 1001.
Estos pozos de petróleo estaban muy por encima de otros de Vaca Muerta como por ejemplo Loma Campana -que el año pasado preparaba un plan para ir por la Fase II del desarrollo masivo- o la codiciada Bandurria Sur, una estrella del shale oil, que luego de una transacción ahora es controlada por tres pesos pesados de la industria de los hidrocarburos: YPF, Shell y Equinor.
"Lamentablemente, como consecuencia de los menores ingresos derivados de una menor demanda y la abrupta caída del precio del petróleo, significativas inversiones planeadas para el yacimiento San Martín deberán aguardar un mejoramiento en las condiciones", indica Roch en el comunicado a la bolsa de Buenos Aires. El coronavirus y la baja del precio del crudo -tanto por la guerra de precios como por la caída de la demanda- golpearon a Roch.