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Contango y backwardation: cómo leer el precio del petróleo en medio de la crisis de Medio Oriente

La tensión en Medio Oriente volvió a sacudir al petróleo. Qué significan contango y backwardation y por qué la curva del crudo anticipa al mercado.

La nueva escalada militar en Medio Oriente volvió a colocar al petróleo en el centro de la escena financiera global. En apenas unos días, el mercado pasó de temer un shock de oferta a reaccionar ante posibles intervenciones para estabilizar los precios, generando movimientos bruscos en las cotizaciones.

El barril de Brent, referencia internacional, se mueve actualmente en torno a los 90-92 dólares, mientras que el WTI de Estados Unidos oscila por los 86-87 dólares, luego de jornadas extremadamente volátiles marcadas por rumores de interrupciones logísticas y eventuales liberaciones de reservas estratégicas.

El conflicto belico tiene un punto crítico sumamente complejo: el estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por el que circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial y que se ha transformado en un escenario de batallas físicas y verbales globales. Cada noticia sobre su seguridad impacta de inmediato en las cotizaciones.

Sin embargo, para entender verdaderamente qué está diciendo el mercado petrolero no alcanza con mirar el precio del barril. Los analistas suelen observar otra señal menos visible pero igual de relevante: la forma de la curva de futuros.

Allí aparecen dos conceptos centrales en el funcionamiento del mercado del crudo: contango y backwardation.

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Nación y Chubut avanzaron con la eliminación de la retención a las exportaciones del petróleo convencional.

Dos formas de organizar el precio del petróleo

El petróleo no se negocia solamente al precio del día. Gran parte del comercio global se realiza mediante contratos que fijan la entrega del barril en meses futuros. La relación entre esos precios forma lo que se conoce como curva de futuros.

Cuando los contratos para entrega futura cotizan por encima del precio actual, el mercado está en contango. Cuando ocurre lo contrario —el barril disponible hoy vale más que uno que se entregará en el futuro— el mercado se encuentra en backwardation. La diferencia parece técnica, pero en realidad refleja el estado físico del mercado petrolero.

Backwardation: el petróleo vale más ahora

En contextos de tensión geopolítica o escasez de inventarios, el petróleo disponible inmediatamente adquiere un valor adicional. Refinerías, traders y gobiernos buscan asegurarse suministro, incluso pagando una prima.

Eso es lo que ocurre cuando aparece la backwardation: los contratos cercanos cotizan más alto que los de largo plazo porque el mercado necesita barriles ahora mismo.

Este patrón ha acompañado a muchos de los grandes ciclos alcistas del petróleo. Durante el repunte posterior a la pandemia, entre 2021 y 2022, la recuperación de la demanda global y las restricciones de oferta impulsaron una marcada backwardation en el Brent y el WTI. Lo mismo ocurrió tras la invasión rusa a Ucrania en 2022, cuando el riesgo sobre el suministro europeo elevó el valor del crudo disponible (y el gas).

El escenario actual guarda similitudes. La amenaza de interrupciones en el Golfo Pérsico elevó el precio inmediato del petróleo y reforzó la preferencia por barriles disponibles, un comportamiento típico de mercados ajustados.

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La guerra en Medio Oriente reaviva la volatilidad del crudo.

Contango: cuando sobra petróleo

El fenómeno opuesto aparece cuando el mercado considera que el suministro es abundante y que no hay urgencia por recibir petróleo en el corto plazo.

En ese contexto, los precios futuros quedan por encima del precio spot y se configura el contango. Esta estructura incentiva a comprar crudo hoy, almacenarlo y venderlo para entrega futura, aprovechando la diferencia de precios.

Un ejemplo claro ocurrió en 2020, durante el colapso de la demanda provocado por la pandemia. Con refinerías frenadas y tanques llenos, el mercado entró en un contango extremo. El exceso de crudo fue tal que algunos traders llegaron a alquilar superpetroleros para usar como depósitos flotantes. El crudo cotizaba en negativo. Es decir, pagaban por colocar existencias.

También se observaron episodios de contango en períodos de fuerte expansión de la producción de shale en Estados Unidos, cuando el crecimiento de la oferta superó temporalmente la demanda.

Lo que dice hoy la curva del petróleo

La tensión actual en Medio Oriente volvió a poner en primer plano el riesgo de interrupciones en el suministro global. Analistas y gobiernos advierten que una escalada mayor podría empujar los precios incluso hacia niveles, según Reuters, en torno a los 100 dólares por barril (200 dicen desde el gobierno Iranía que amenaza con atacar refinerías, infraestructura crítica y entidades financieras) en el corto plazo.

Cuando ese riesgo aumenta, el mercado tiende a reforzar la backwardation: el petróleo disponible se vuelve más valioso que el que llegará en el futuro.

Pero si la situación geopolítica se estabiliza, la dinámica puede revertirse rápidamente. La liberación de reservas estratégicas, el aumento de producción de países fuera de la OPEP o la desaceleración económica global podrían devolver al mercado a un escenario más holgado y empujar nuevamente la curva hacia contango. Vale tener en cuenta que EEUU relajó las restricciones impuestas a Rusia para poder morigerar la escalada del crudo y "mantener la casa relativamente ordenada".

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La curva de futuros del petróleo y la señal que envía sobre oferta y demanda.

Un termómetro del mercado petrolero

Para los analistas energéticos, contango y backwardation funcionan como un verdadero termómetro del equilibrio entre oferta y demanda.

Mientras el precio del barril refleja la tensión del momento, la forma de la curva revela algo más profundo: si el mercado percibe escasez inmediata de petróleo o exceso de barriles disponibles.

En un contexto geopolítico tan volátil como el actual, observar esa estructura puede ser incluso más revelador que seguir la cotización diaria del Brent o del WTI.

Porque en el mercado del petróleo, muchas veces el mensaje más importante no está solo en cuánto vale el barril hoy, sino en cuánto más vale tenerlo ahora que dentro de seis meses.