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Escenario. Un reclamo salarial en medio de la reactivación

El precio estímulo para la producción coincide con la llegada de equipos y un reclamo de paritarias del sindicato petrolero.

El gobierno nacional se tomó su tiempo para reglamentar el nuevo esquema para la producción de gas en Argentina. Un mes después de la llegada del presidente Alberto Fernández a Vaca Muerta, finalmente el decreto 892/20 establece una hoja de ruta por cuatro años. Ahora resta ver la posición de las empresas, que podrían sumarse a producir unos 70 millones de metros cúbicos diarios durante ese período, con un techo de precio de 3,70 dólares por cada millón de BTU.

Argentina corre una carrera contrarreloj contra la declinación de sus pozos gasíferos, pero también contra la presión extra sobre el dólar que podrían suponer compras adicionales de gas al exterior.

Una de las claves del nuevo programa estímulo pasará por saber si las garantías que ofrece el decreto para el acceso a dólares y para el aporte estatal por sobre el precio de mercado, una transferencia a usuarios y empresas a valores constantes respecto del PBI, será parte del reino de lo posible y si “cierra” para mover el amperímetro de las inversiones.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) acaba de dar una señal estableciendo una hoja de ruta para el acceso a dólares para las empresas productoras de gas que ingresen en el nuevo esquema de precios.

Por lo pronto, seis meses después del inicio del debate (y un cambio de estructura en el área energética mediante) se traza un sendero desde el que crecer. Es la mitad del problema. Porque la macroeconomía y la política argentinas serán tan centrales como todo lo dispuestas que estén las empresas a moverse en sus áreas productoras.

Por ahora, la cotización del crudo, que oscila entre los 41 y casi 44 dólares para el Brent, parece haber bajado el nivel de alarma en el reclamo del barril criollo. Con todo, como no hay nada asegurado con el COVID-19, el tema será parte del debate en la mesa de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi).

De un lado, Neuquén está diciendo que a 37 dólares por barril, un piso que volvió a tocar hace casi nada, la provincia pierde unos 500 millones de pesos por mes en regalías. También, que un precio interno bajo pone en riesgo los costos de desarrollo y el entramado pyme. El secretario de Energía, Darío Martínez, a su vez, plantea que es un debate que se tiene que dar con todas las provincias. Y dice que el Plan Gas le sumará a Neuquén 100 millones de dólares en el 2021. En paralelo, Guillermo Pereyra, el líder sindical de mayor peso en Vaca Muerta, salió a reclamar las paritarias. Les pasa factura a las petroleras por el acuerdo de sustentabilidad que permitió una llegada incipiente de perforadores a Vaca Muerta, y trae a escena una discusión que no tuvo lugar en la peor crisis de la industria. Es un planteo directo a las cámaras del sector y una forma de marcar la cancha a quienes piden elecciones en el sindicato.

El planteo salarial surge en medio de un escenario en el que las petroleras más bien parecían pensar en otra cosa.

Es que desde hace unos dos meses, empiezan a reacomodar las piezas para saber si, efectivamente, podrán acelerar en los próximos meses.

Como ya se anticipó en estas líneas, el nuevo ingrediente de tensión sindical asoma con unos 17 equipos de perforación en Vaca Muerta. Es el resultado del cruento escenario que dejó para este año el COVID, y que ahora podría sumar un elemento de tensión en medio de una reactivación que por ahora es acotada.

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