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Una normalidad que hace crujir en plena pandemia

En la industria global, la pandemia sigue presente y cualquier indicador mueve el precio del crudo hacia arriba o hacia abajo.

Schlumberger vendió su unidad de fracking en Estados Unidos, poniéndole cierre a la que fue una de las inversiones más importantes para pisar fuerte en el shale mundial. No es la única compañía que tuvo que priorizar unidades de negocios mientras la pandemia sigue haciendo tambalear los mercados a la espera de un antídoto, con las previsiones más optimistas puestas en el primer cuatrimestre del 2021.

Liberty Oilfield Services adquirió la división de fracking de Schlumberger, que tomará una participación del 37% en Liberty, y los ingresos proyectados convertirían a la firma con sede en Denver en la tercera empresa de servicios petroleros más grande de Estados Unidos por ventas.

La caída de los precios referenciales, particularmente del crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI), le está imponiendo un desafío mayúsculo a la industria no convencional en Estados Unidos, en un contexto al que se le suma la falta de acceso a crédito para las compañías petroleras que supieron en su momento motorizar el sector del shale oil.

En Wall Street miran con atención la evolución de los dividendos de ExxonMobil, cuyas elevadas inversiones realizadas cuando se esperaba un aumento de la demanda han hecho que enfrente un déficit de unos 48.000 millones de dólares hasta 2021.

En el corto plazo, indica Reuters, habría recortes de plantilla y proyectos.

La compañía estadounidense apostó por Guyana, donde descubrió 8000 millones de barriles de petróleo, un crudo liviano denominado Liza, que equivale a seis años continuos de producción. Este hallazgo le cambió la realidad a ese pequeño país al norte de América del Sur y se convirtió en un activo abundante para la firma ExxonMobil.

Proyección del Brent

El precio del crudo esta semana perforó el piso de los 40 dólares por barril para el Brent y fue más duro con el WTI. Sin embargo, Morgan Stanley tiene una previsión optimista sobre cómo será el 2021 para la industria del petróleo y la cotización del barril.

“La expansión sin precedentes de agregados monetarios ha debilitado al dólar y pone una presión alcista en las expectativas inflacionarias”, indicó el banco en una nota sobre sus expectativas.

Los precios del crudo Brent aumentarían a 50 dólares por barril para el segundo semestre de 2021, como han dicho otras consultoras y +e ha repasado. Así es que Morgan Stanley subió su pronóstico de precio para el WTI a 47,5 dólares el barril para el tercer trimestre de 2021.

Estados Unidos afronta los coletazos de la caída de la demanda, con la fatídica jornada de los precios negativos para los futuros de mayo y el anuncio de quiebra de distintas compañías vinculadas al shale. Por ejemplo, Chesapeake bajó dramáticamente su actividad por el desplome del precio del crudo y otro de los obstáculos es el acceso al financiamiento.

Es que pese a la “shale revolution”, en el contexto actual los requisitos de crédito son mayores para empresas que se dedican a una actividad volátil como es la petrolera, y más con el severo impacto que provocó la pandemia del nuevo coronavirus en el consumo de petróleo y combustibles.

La mirada rusa

El ministro de Energía de Rusia, Alexander Novak, dijo que para su país y otros productores es importante recuperar rápidamente, o incluso aumentar, su participación de mercado una vez que se recupere la demanda.

Novak es la voz energética de Vladimir Putin, uno de los hombres más importantes de la OPEP+ (los países exportadores junto con aliados que son grandes productores). En las últimas semanas solicitó que haya más presión sobre aquellos países que están dentro del acuerdo de recortes para que cumplan con su parte.

A partir de este mes podría haber novedades, tras analizar los datos de la demanda y los avances frente a la pandemia, para una nueva acción conjunta de la OPEP+.

Cuatro claves del escenario petrolero

Por debajo de los 40 dólares. El precio del petróleo tipo Brent no pudo sostenerse en torno a los 45 dólares por barril e incluso esta semana perforó la base de 40 dólares. Sin embargo, hay proyecciones que mantienen al crudo en la órbita de los 50 dólares por barril para el 2021, con la pandemia controlada.

Otra vez los buques guardan crudo. Ante el escenario tambaleante del precio del petróleo y de los indicadores de la demanda, nuevamente los buques petroleros empiezan a almacenar crudo en altamar, a la espera de mejores valores hasta dar con un destino de descarga. Por caso, Trafigura ya adquirió cinco de los mayores contenedores flotantes del mundo.

El fracking de EE.UU., en stand by. Recién en julio, el nivel de actividad relacionado con el fracking en Estados Unidos logró su primera alza en lo que va de la pandemia. El desplome de la cantidad de pozos con intervenciones de este tipo fue de más de la mitad en abril y llegó a apenas 250 en julio, de acuerdo con el relevamiento de Rystad Energy.

OPEP, con la lupa en los incumplidores. La OPEP y sus aliados, un cartel denominado OPEP+, podrían discutir este mes los casos de países que están rezagados en los recortes de producción de crudo según los términos de un acuerdo global. Quien incentiva una postura más dura es el ministro ruso de Energía, Alexander Novak.

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