Alberto Fernández

Pereyra banca a Jesús Grande para YPF

El actual CEO de San Antonio fue mano derecha de Galuccio en la empresa controlada por el Estado nacional. El sindicalista salió a desmentir una publicación donde se cuenta que él y Grande terminaron en malos términos.

El líder del gremio petrolero Guillermo Pereyra valoró la gestión de Miguel Galuccio en sus años al frente de YPF y de Jesús Grande, quien fuera el vicepresidente de Upstream en aquella época. Este último es el actual CEO de San Antonio, cargo que ocupa desde el 20 de agosto último. Es más, manifestó que respaldaría a Grande si es propuesto como presidente de la empresa en el caso de que Alberto Fernández llegue a la Casa Rosada.

El gremialista se hizo eco de una información publicada en el diario Clarín de Buenos Aires acerca de que Grande volvería a YPF, esta vez como presidente de la compañía. Así, el sindicalista petrolero de la Cuenca Neuquina y senador por el MPN respaldó una eventual designación de Grande en la compañía controlada por el Estado nacional.

"Jamás tuve ningún tipo de diferencia con Grande. Lo considero un excelente profesional que ha sabido llevar junto a Miguel Galuccio -fundador y presidente de Vista Oil & Gas- el proceso inicial del desarrollo de los no convencionales en Vaca Muerta", sostuvo Pereyra a través de un comunicado. "El proceso técnico que llevó adelante en su paso por YPF fue impecable", valoró el sindicalista.

Pereyra se apuró en aclarar la situación atento a una nota del periodista Marcelo Bonelli en Clarín. En la publicación, Bonelli cuenta que el empresario Cristóbal López, preso en el penal de Ezeiza por una causa de evasión -pidió su excarcelación recientemente-, habría propuesto el nombre de Grande para presidir la compañía si Alberto Fernández finalmente accede a la Casa Rosada. En esa nota se menciona que Pereyra fue uno de los que maniobró para que Grande se vaya, achacándole errores en las operaciones en Vaca Muerta y el endeudamiento.

Grande empezó en Schlumberger, donde conoció a Galuccio. Cuando el entrerriano aceptó la propuesta de Cristina Fernández de Kirchner de presidir YPF, parcialmente nacionalizada en 2012, lo ubicó como mano derecha. Con la llegada de Mauricio Macri a la Casa Rosada, se convirtió en presidente para América Latina de Baker Hughes y desde agosto es CEO de San Antonio.

A nivel técnico, Pereyra no tiene ninguna oposición. Sin embargo, en 2016, criticó duramente al entonces ejecutivo de la empresa nacionalizada, en el contexto de la crisis en el sector.

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