Los números de la arena y el costo general de la logÍstica se dan en un contexto en el que Vaca Muerta atraviesa su momento de mayor actividad. De hecho, de acuerdo a un informe de BBVA Research, Argentina aportará el 1% de la producción mundial de petróleo en 2026.
La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía difundió además el estudio del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), que estimó en 30.170 millones de barriles los recursos técnicamente recuperables de la formación.
La cifra supera en 89% los 16.220 millones que proyectó la Agencia de Información de Energía de Estados Unidos (EIA) en 2013, cuando la formación producía apenas 10.000 barriles diarios. El salto responde a tres variables técnicas: La superficie prospectiva útil creció 22% con zonas del sur de Mendoza y Río Negro, el espesor útil aumentó 39% por la experiencia acumulada, y, finalmente, el factor de recuperación subió 54% por mejoras en la distancia entre pozos y en la estimulación hidráulica. Ese último punto conecta de forma directa con la arena.
La arena como variable del recurso
Como el agente de sostén que mantiene abiertas la fractura durante toda la vida productiva del pozo es la arena, se trata de un insumo crítico. Cada etapa de fractura consume entre 200 y 250 toneladas. Por pozo, el análisis de Blanco toma entre 12.500 y 13.000 toneladas, mientras que otras estimaciones del sector hablan de entre 11.000 y 15.000.
Si el canal conductivo se cierra, el petróleo queda atrapado en la roca de manera definitiva. El consultor cuantificó el riesgo. Según un estudio comparativo interno que motivó a YPF a retornar a las arenas entrerrianas, los pozos completados con arena de menor calidad, la llamada arena de cercanía extraída en Río Negro y en la propia Neuquén, pierden no menos del 20% de las reservas recuperables. Con ese coeficiente sobre los 30.170 millones de barriles del IAPG, y con una penetración equivalente a la que esa arena tuvo entre 2019 y 2024 (40% del abastecimiento de la cuenca), el recurso comprometido asciende a 2.414 millones de barriles: unos USD 144.800 millones al precio de referencia de USD 60 por barril. Se trata de un cálculo del consultor.
El insumo representa el 15% del precio final y la logística, más del 70%. Ahora bien, ¿cómo se compone el costo? Según Blanco, el costo de la arena en el pozo se descompone así:
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20–22 dólares: arena lavada y cargada en cabecera entrerriana.
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70 dólares: flete de larga distancia.
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15 dólares: secado.
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27 dólares: última milla.
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10 dólares: servicio de bombeo en boca de pozo.
En el Permian, según Blanco, la arena llega al pad por unos USD 60, frente a los USD 145 estimados para Vaca Muerta.
Presión fiscal
Sobre el 15% que corresponde al insumo se concentra la mayor parte de la carga tributaria. El productor que extrae del río tiene un costo directo de 16 dólares y vende a 22 dólares : un margen bruto de 6 dólares por tonelada.
Contra ese margen operan la guía de tránsito de minerales de Entre Ríos (actualizada a $2.250 por tonelada, equivalente a 1,5 dólar, un cuarto del margen en un solo tributo), el canon de extracción, la tasa municipal y la alícuota de Ingresos Brutos. Este último impuesto grava facturación y no valor agregado, y la cadena registra seis facturaciones sucesivas antes de que el grano llegue al pozo.
La piramidación resultante ronda los 5 dólares por tonelada: el efecto cascada de un solo impuesto provincial supera el margen completo de la actividad que lo origina.
La comparación con el Permian
Según Blanco, en el Permian la arena cotiza alrededor de 30 dólares por tonelada en boca de mina, y el flete al pozo, de entre 30 y 100 millas (48 y 160 kilómetros) como máximo, agrega entre 20 y 30 dólares. Resultado: 60 dólares en el pad. La arena de Ibicuy tiene 86% de cuarzo y grano redondeado y bien seleccionado, con características comparables a la arena de duna eólica del Permian, según el consultor.
Conviene leer esos valores como orden de magnitud, no como precio de mercado actual. Un relevamiento de Westwood Energy ubicó entre 25 y 37 dólares por tonelada el precio de la arena de la propia cuenca en la mina, un rango compatible con el de Blanco. En cambio, una estimación anterior de IHS Markit, citada por The American Oil & Gas Reporter, hablaba de un costo entregado mediano de 78 dólares por tonelada para la arena marrón de Texas en pozos de las cuencas Delaware y Midland. Además, el precio es volátil: según Bloomberg, la arena promedió 55 dólares por tonelada en julio de 2022, tras 22 dólares a fines de 2021.
El costo de la entrega pesa también en Texas. Bud Brigham, de Atlas Energy Solutions, afirmó que en la mayoría de los casos el componente más caro de la arena para un pozo es el transporte. Para reducirlo, Atlas realizó en enero de 2025 la primera entrega comercial del Dune Express, una cinta eléctrica de 67 kilómetros que une su mina de Kermit, Texas, con Nuevo México. La arena se vende a lo largo del recorrido y los fracturadores completan el tramo final en camión. Su CEO, John Turner, calificó el transporte por camión como ineficiente y peligroso. Blanco toma el caso del Pérmico como modelo para la Argentina.
El Dune Express, de Atlas Energy, une con una cinta de 42 millas una mina de Texas con Nuevo México.
Una demanda que no para de crecer
Según el análisis, Vaca Muerta demandará cerca de 8 millones de toneladas de arena en 2026, y las proyecciones de la industria ubican esa cifra en torno a 12 millones hacia 2030. El flujo no es parejo: las técnicas de fractura simultánea implican consumir entre 40.000 y 50.000 toneladas por locación en 25 días, lo que equivale a entre 50 y 60 camiones diarios para un solo set de pozos, multiplicado por la cantidad de equipos que operan en paralelo.
La capacidad de procesamiento actual, que suma las plantas de lavado activas en cabeceras areneras, alcanza entre 6,5 y 7 millones de toneladas anuales. Para Blanco, la brecha con la demanda ya es visible este año y se ampliará en 2027, cuando la desaparición del valle estacional de actividad obligue a la cadena logística a operar sin descompresión por primera vez en la historia de la industria argentina.
Un eslabón débil que debe invertir
El sector que debe invertir para cerrar esa brecha es el arenero, el eslabón más pequeño y fragmentado de la cadena. Según Blanco, trabaja con un margen bruto de entre 4 y 6 dólares por tonelada antes de impuestos, y de ese margen debe salir el capital para canteras, plantas de lavado, almacenaje y flota.
El consultor advirtió que la presión fiscal que impide la inversión produce "exactamente el encarecimiento que la inversión hubiera evitado". El resultado es una espiral: si la capacidad de lavado no acompaña, el mercado se estrecha y el precio de la arena sube. Ninguna provincia captura ese aumento: lo paga la operadora, se traslada al costo del pozo y erosiona la competitividad de Vaca Muerta frente a las cuencas con las que compite.
Entre las alternativas en estudio figura el transporte fluvial. Rubén Etcheverry, secretario del Copade de Neuquén, sostuvo que una barcaza reemplaza hasta 80 camiones y que su costo ronda los 46 dólares por tonelada, un cuarto del flete terrestre, según un estudio financiado por el CFI. En paralelo, YPF y el gobierno de Entre Ríos firmaron un acuerdo vinculado con la arena y la logística.
FUENTE: • The American Oil & Gas Reporter, RBN Energy, News4Jax, Infobae, IAPG, EIA, BBVA Research y Secretaría de Energía.