Las corridas de modelos europeos citadas en el reporte muestran además anomalías de precipitaciones sobre el Litoral. Para diciembre, el núcleo lluvioso cubriría Entre Ríos con excesos de 60 milímetros o más.
Entre Ríos concentra el riesgo
El punto crítico está en el origen del abastecimiento. Las cifras públicas citadas por Blanco ubican entre 70% y 80% la participación de Entre Ríos en la provisión nacional de arena silícea para fractura, aunque su propia lectura del mercado la lleva por encima del 80%. Las arenas de cercanía, desarrolladas por las propias operadoras, representan no más del 14% del consumo total de la cuenca.
La explicación está vinculada con la calidad del recurso. "Ibicuy y Diamante concentran el material de mayor pureza y mejor esfericidad, y por eso las operadoras lo eligen a pesar de la distancia", sostiene Blanco. Por eso, el consultor plantea que cambiar rápidamente el origen del abastecimiento no aparece como una solución para el próximo verano: "Precisamente porque esta arena no es sustituible en el plazo que estamos discutiendo, hay que proteger la infraestructura que la saca de ahí", afirma.
La humedad, un cuello de botella adicional
El material extraído pasa por una planta de lavado y sale con alrededor de 12% de humedad. A partir de ese momento, el drenaje y el tiempo de residencia en los acopios determinan cuánto tarda en estar disponible para el despacho. Blanco advierte que una planta de secado "está dimensionada para una humedad de entrada determinada", y una alimentación con mayor humedad implica más consumo energético y menos capacidad diaria justo cuando crece la necesidad de abastecimiento.
El informe resume el problema así: "Húmeda o seca, la arena sale de la misma cantera, por el mismo camino rural y sobre el mismo camión. El cuello de botella no está en la elección de proceso: está antes que ella".
Una cadena que ya opera con tiempos degradados
Cada pozo no convencional demanda entre 11.000 y 15.000 toneladas de arena, y más del 70% del valor final del producto puesto en boca de pozo corresponde a logística. Sobre el corredor circulan actualmente entre 2000 y 3.000 camiones diarios, con una flota dedicada estimada entre 4.000 y 4.300 unidades.
El informe toma como referencia un recorrido entre las canteras entrerrianas y los yacimientos neuquinos que debería completarse en unas 48 horas y que actualmente demanda entre 70 y 75 horas por demoras operativas, infraestructura y condiciones climáticas. "Un ciclo más largo es, aritméticamente, una flota más chica", explica Blanco.
Los acopios de Añelo cubren apenas ocho o nueve días de consumo mensual.
El problema de las rutas
La principal salida de Ibicuy es la Ruta Provincial 45, que conecta con la Ruta Nacional 12 bajo jurisdicción de la Dirección Provincial de Vialidad de Entre Ríos. El documento menciona más de 350 camiones batea diarios y recuerda que la traza fue intervenida en 2024 mediante un plan de bacheo de casi $5.000 millones.
La solución estructural contempla una concesión mediante la cual un privado debería invertir entre USD 40 millones y USD 50 millones para su repavimentación integral, recuperando la inversión mediante peajes al transporte pesado. Pero esa alternativa opera en un horizonte de años: "Para el verano que viene, la RP 45 es la que es", resume Blanco.
Los accesos a los frentes de extracción atraviesan además una red secundaria de unos 780 kilómetros en el departamento Islas del Ibicuy, donde Vialidad provincial realiza trabajos de alteo para evitar cortes durante lluvias fuertes. A eso se suma el último tramo hasta las canteras, bajo responsabilidad de cada productor. "La ruta troncal está en obra, el camino secundario se altea para que no se corte y el último tramo a cantera no tiene doliente único. Tres regímenes distintos para un mismo camión", plantea el informe.
Más demanda de arena y menos margen de maniobra
Según el informe, el consumo de arena pasó de unos 5,5 millones de toneladas en 2025 y podría alcanzar 8,4 millones en 2027, con una proyección de 9 millones hacia 2028 y del orden de 12 millones hacia 2030. En paralelo, las etapas de fractura pasarían de unas 25.000 en 2025 a entre 30.000 y 35.000 durante los próximos dos años.
Blanco sintetiza el dilema: "Un sistema que se optimiza también es un sistema que reduce sus holguras, y las holguras son exactamente lo que se necesita cuando llega una perturbación externa".
Una alternativa que mira al largo plazo
El informe analiza además una alternativa estructural: un buque granelero de cabotaje que traslade la arena desde el área del Paraná hacia la costa atlántica, con salida en Campana y destino en el nodo San Antonio, en Río Negro. Desde allí, el tramo terrestre hasta Añelo podría ubicarse entre 600 y 700 kilómetros, menos de la mitad de los 1.300 kilómetros actuales.
La propuesta se denomina "Ruta de la Arena", un corredor dedicado con estándar de todo tiempo y mantenimiento definido. Pero Blanco es claro sobre los plazos: "Nada de este esquema —ni el granelero, ni el corredor dedicado— va a estar operativo para enero de 2027. Es la respuesta correcta al problema de fondo, no al problema de este verano".
Para el corto plazo, el consultor propone actuar sobre la infraestructura existente: compactación y preparación de las plateas de acopio, mejoras en pendientes y drenajes, segregación de arena por antigüedad y medición sistemática de humedad durante la carga.
También plantea establecer un stock de seguridad en la Cuenca Neuquina. La capacidad actual de acopio en Añelo ronda las 200.000 toneladas frente a un consumo mensual cercano a 700.000 toneladas, es decir, unos ocho o nueve días de operación. Pero advierte: "El stock en cuenca no es un seguro contra el evento, es un amortiguador".
La tercera medida es contractual, revisar cómo están asignados los tiempos de espera y los umbrales de fuerza mayor. "Un riesgo que no se asigna por contrato termina asignándose por conflicto", advierte.
Blanco sostiene: "Vaca Muerta dejó de ser un proyecto para convertirse en la principal apuesta exportadora del país", y advierte que un activo de esa escala no debería quedar expuesto a una disrupción logística anticipable. Su conclusión es directa: "El sector tiene el diagnóstico disponible y tiene el tiempo justo", ya que el problema está distribuido entre provincias, productores, operadoras y transportistas, y ninguno puede resolverlo por separado.
La definición final resume el espíritu del documento: "Elaborar planes de contingencia ahora cuesta una fracción de lo que va a costar improvisarlos en enero. Es, sencillamente, la diferencia entre una campaña que se cumple y una que se explica".