La nueva etapa de la alianza incorpora un objetivo más ambicioso: avanzar hacia herramientas basadas en inteligencia artificial capaces de asistir procesos operativos de mayor complejidad mediante analítica predictiva, alertas inteligentes, automatización y copilotos digitales. La renovación del acuerdo quedó sellada durante una reunión entre el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, y el Executive Chairman de Corva, Dharmesh Mehta.
Cómo funciona la inteligencia artificial aplicada a la perforación
La tecnología desarrollada por Corva, firma con sede en Houston, procesa de manera simultánea datos provenientes de los equipos que operan en el pozo, los combina con información histórica y los presenta dentro de una plataforma que permite seguir la operación mientras ocurre.
Ese cambio modifica la lógica tradicional de trabajo. En lugar de esperar un análisis posterior para entender qué ocurrió durante la perforación, los equipos pueden evaluar el desempeño en tiempo real y actuar cuando todavía existe margen para corregir el rumbo.
El sistema integra variables operativas, flujos de trabajo e información de ingeniería para construir un contexto compartido entre quienes trabajan en el campo y quienes monitorean las operaciones desde el RTIC.
Según explicó la empresa, el modelo evolucionó desde una herramienta de visualización hacia un esquema de inteligencia operativa que busca hacer repetibles esas mejoras a medida que aumenta la cantidad de pozos y equipos trabajando en Vaca Muerta.
Del monitoreo a las operaciones autónomas
El próximo paso consiste en que la inteligencia artificial deje de limitarse a mostrar información y empiece a intervenir como asistente de las decisiones operativas.
La estrategia contempla incorporar asesores digitales, sistemas de predicción de eventos, automatización de tareas y agentes de IA que colaboren con ingenieros y operadores durante la construcción de los pozos.
"Es importante observar lo que sucede. Comprender su significado, lo que podría ocurrir a continuación y dónde las acciones pueden marcar la diferencia es donde los datos en tiempo real comienzan a transformar las operaciones. Esa progresión ha sido fundamental para lo que hemos construido con YPF", señalaron desde Corva a través de un comunicado.
Un cambio que acompaña el crecimiento de Vaca Muerta
La aceleración del desarrollo no convencional plantea un desafío adicional, que tiene que ver con escalar las operaciones sin perder eficiencia. En ese escenario, la digitalización aparece como una herramienta para estandarizar procesos entre distintos equipos y trasladar aprendizajes de un pozo a otro.
La incorporación de inteligencia artificial en la perforación forma parte de una tendencia más amplia que atraviesa a la industria energética. El objetivo pasa por construir operaciones capaces de interpretar grandes volúmenes de datos y asistir decisiones mientras la actividad continúa en vivo.
Cómo la inteligencia artificial cambia la construcción de pozos en Vaca Muerta
"El resultado es una forma de operar más conectada. Los equipos de campo, los ingenieros y los especialistas pueden trabajar desde un contexto operativo compartido, identificar dónde se necesita atención y aplicar los conocimientos adquiridos mientras aún hay tiempo para influir en el resultado", expresaron desde la firma norteamericana.
"Esta próxima fase consiste en aprovechar todo lo que hemos aprendido y desarrollado y ponerlo en práctica a mayor escala, transformando la información en tiempo real en un impacto operativo y creando nuevas posibilidades en la construcción de pozos", agregaron.