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La inteligencia artificial en la perforación de Vaca Muerta: cómo funciona la tecnología que usa YPF para construir pozos

La petrolera profundizó el uso de una plataforma especial para integrar datos de perforación, fractura e intervenciones en tiempo real.

La inteligencia artificial ya tiene un lugar relevante en la operación diaria de Vaca Muerta. Ahora, se trata de procesar información mientras la operación está en marcha para detectar desvíos, anticipar riesgos y acelerar la toma de decisiones. En esa dirección avanza YPF, que a comienzos de septiembre renovó su acuerdo con la empresa tecnológica estadounidense Corva para profundizar el desarrollo del Real Time Intelligence Center (RTIC), una plataforma que reúne cifras de perforación, fractura e intervenciones en un mismo entorno digital.

La compañía utiliza esa infraestructura para que ingenieros, especialistas y equipos de campo trabajen sobre una misma base de datos en tiempo real, con el objetivo de reducir tiempos improductivos y mejorar la eficiencia en la construcción de pozos.

La nueva etapa de la alianza incorpora un objetivo más ambicioso: avanzar hacia herramientas basadas en inteligencia artificial capaces de asistir procesos operativos de mayor complejidad mediante analítica predictiva, alertas inteligentes, automatización y copilotos digitales. La renovación del acuerdo quedó sellada durante una reunión entre el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, y el Executive Chairman de Corva, Dharmesh Mehta.

Cómo funciona la inteligencia artificial aplicada a la perforación

La tecnología desarrollada por Corva, firma con sede en Houston, procesa de manera simultánea datos provenientes de los equipos que operan en el pozo, los combina con información histórica y los presenta dentro de una plataforma que permite seguir la operación mientras ocurre.

Ese cambio modifica la lógica tradicional de trabajo. En lugar de esperar un análisis posterior para entender qué ocurrió durante la perforación, los equipos pueden evaluar el desempeño en tiempo real y actuar cuando todavía existe margen para corregir el rumbo.

El sistema integra variables operativas, flujos de trabajo e información de ingeniería para construir un contexto compartido entre quienes trabajan en el campo y quienes monitorean las operaciones desde el RTIC.

Según explicó la empresa, el modelo evolucionó desde una herramienta de visualización hacia un esquema de inteligencia operativa que busca hacer repetibles esas mejoras a medida que aumenta la cantidad de pozos y equipos trabajando en Vaca Muerta.

Del monitoreo a las operaciones autónomas

El próximo paso consiste en que la inteligencia artificial deje de limitarse a mostrar información y empiece a intervenir como asistente de las decisiones operativas.

La estrategia contempla incorporar asesores digitales, sistemas de predicción de eventos, automatización de tareas y agentes de IA que colaboren con ingenieros y operadores durante la construcción de los pozos.

"Es importante observar lo que sucede. Comprender su significado, lo que podría ocurrir a continuación y dónde las acciones pueden marcar la diferencia es donde los datos en tiempo real comienzan a transformar las operaciones. Esa progresión ha sido fundamental para lo que hemos construido con YPF", señalaron desde Corva a través de un comunicado.

Un cambio que acompaña el crecimiento de Vaca Muerta

La aceleración del desarrollo no convencional plantea un desafío adicional, que tiene que ver con escalar las operaciones sin perder eficiencia. En ese escenario, la digitalización aparece como una herramienta para estandarizar procesos entre distintos equipos y trasladar aprendizajes de un pozo a otro.

La incorporación de inteligencia artificial en la perforación forma parte de una tendencia más amplia que atraviesa a la industria energética. El objetivo pasa por construir operaciones capaces de interpretar grandes volúmenes de datos y asistir decisiones mientras la actividad continúa en vivo.

Cómo la inteligencia artificial cambia la construcción de pozos en Vaca Muerta

"El resultado es una forma de operar más conectada. Los equipos de campo, los ingenieros y los especialistas pueden trabajar desde un contexto operativo compartido, identificar dónde se necesita atención y aplicar los conocimientos adquiridos mientras aún hay tiempo para influir en el resultado", expresaron desde la firma norteamericana.

"Esta próxima fase consiste en aprovechar todo lo que hemos aprendido y desarrollado y ponerlo en práctica a mayor escala, transformando la información en tiempo real en un impacto operativo y creando nuevas posibilidades en la construcción de pozos", agregaron.