Marín aseguró que el Instituto Vaca Muerta ya certificó a 500 jóvenes.
En la AOG Patagonia 2026, el presidente de YPF advirtió que, de los 500 jóvenes certificados por el instituto, solo el 3% consiguió trabajo, pese a que la actividad en la cuenca no para de crecer.
La AOG Patagonia 2026 tuvo algo de termómetro y algo de festejo. Por los pasillos se habló de fechas, metas de producción y socios extranjeros, pero también de una pregunta incómoda: quién va a trabajar en todo eso.
La respuesta llegó en el cierre del encuentro de CEOs. Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, dejó de lado los chistes con los que había arrancado y les pidió a las petroleras algo concreto: que contraten a los egresados del Instituto Vaca Muerta.
“Estoy preocupado por una cosa”, avisó. El Instituto Vaca Muerta ya certificó a 500 jóvenes y, según contó, “es de los más modernos del mundo”. El problema es que la mayoría todavía no consiguió trabajo en la industria para la que se formó.
El contraste lo armó con números de su propia empresa. Desde diciembre, YPF pasó de 12 a 18 equipos de perforación. “Hay 1.200 personas más trabajando en pozos para YPF de lo que había hace un año”, detalló. No son ingenieros, aclaró, sino operarios calificados.
En ese mismo período, de los 500 egresados certificados por el instituto solo se contrató el 3%. “Si no tomamos conciencia de todo esto, va a tener poca vida”, advirtió, y apuntó a las operadoras y a las empresas de servicios, que son las que toman a la mayor parte del personal de campo.
El reclamo no se apoyó solo en una cuestión de voluntad. Marín contó que las compañías que ya incorporaron egresados le dicen que la diferencia de calidad es “abismal”. “Son personas que saben muchísimo de seguridad y de cada uno de los oficios”, describió.
Para el CEO, lo que está en juego también son las expectativas de los jóvenes. “No podemos fallar en esto. Tenemos el instituto más moderno del mundo para capacitar a la gente que va a trabajar en la industria”, insistió. Si los egresados no consiguen empleo en plena expansión, lo que queda es frustración.
La preocupación tiene contexto. YPF produce 248.000 barriles diarios netos de shale oil, a un paso de la meta de 250.000 que había prometido. “Nos habíamos comprometido con los inversores a llegar a fin de año. Y lo estamos haciendo hoy”, dijo.
Su proyección para Vaca Muerta es todavía más ambiciosa. “Mi idea son 2 millones”, dijo sobre la producción de petróleo de la formación. Para sostener esa cifra, explicó, habrá que sumar unos 600.000 barriles por año solo para compensar la declinación de los pozos.
Para el final se guardó un gráfico: la producción de YPF desde 1922. La compañía está hoy en máximos históricos, pero dijo que eso no le interesa. La curva que proyecta para los próximos cuatro años es tan empinada que hubo que cambiar la escala para que entrara en la pantalla.
La mitad de ese salto, explicó, vendrá del oleoducto VMOS y la otra mitad de Argentina LNG. Antes, le había reconocido a Marcos Bulgheroni el liderazgo de Southern Energy, el proyecto de GNL flotante que comparten: “Él lo visualizó, lo soñó y fuimos atrás”.
“Si uno mira a YPF en contexto histórico, lo único que podrán decir es que acá hubo una sarta de locos que hizo algo que la sacó de contexto”, aseguró
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