Vaca Muerta

FIUBA e YPF analizaron cómo capitalizar el gas de Vaca Muerta

El futuro del GNL fue el eje del tercer encuentro del seminario organizado por la Facultad de Ingeniería de la UBA e YPF.

El tercer encuentro del seminario de transición energética, organizado por Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA) e YPF, giró en torno al gas y se plantearon los siguientes temas: la capitalización del gas de Vaca Muerta, ¿se debe hacer a partir de gasoductos o como GNL? ¿Cuál es el alcance del acuerdo con Petronas? ¿Es posible satisfacer la demanda europea con la producción del no convencional de la cuenca neuquina?

“Argentina tiene una capacidad de reserva de 802 TCF (trillion cubic feet, en inglés) y cuando vamos al área de Vaca Muerta tenemos más de 308 TCF. Si lo comparamos con la demanda local y la capacidad de exportar a la región, la demanda anualizada hasta 2040 de lo que va a consumir Argentina son aproximadamente unos 44 TCF y si sumamos toda la posible exportación podemos sumar unos 50 TCFs. Es decir, tenemos una clara potencialidad de llevar esas 250 TCFs al mundo, ¿qué necesitamos para concretar esa exportación?”, con esta catarata de números y esta pregunta comenzó la disertación de Philipp Albrecht, Gerente de Ingeniería y Operaciones de GNL en YPF.

En su charla, titulada “Proyectos de GNL a gran escala”, el ejecutivo explicó que si bien la demanda existe, lo cierto es que se debe saber cuándo podemos entrar en el mundo para ir abasteciéndolo. ”Empezamos a evidenciar demanda insatisfecha hacia fines de esta década. El proyecto que Argentina pretende lanzar al mercado debe ser competitivo con un gas competitivo para satisfacer la demanda”, respondió.

Hacia un marco regulatorio del GNL

“Además de tener la tecnología adecuada, costos operativos y de producción bajos y una reserva, necesitamos alinear el marco regulatorio impositivo de Argentina. Para eso necesitamos un marco regulatorio acorde para garantizar que determinadas reservas son para exportación y así se pensaron, alineamiento impositivo con los países productores para competir en igualdad de condiciones, y previsibilidad fiscal y cambiaria”, indicó el referente de la compañía.

Albrecht expuso datos y gráficos para todos los gustos sobre la enorme maraña fiscal, y concluyó: “Si seguimos con el esquema regulatorio actual, en el que Estado se queda con el 60% de los ingresos netos de los proyectos, Argentina supera ampliamente a cualquiera de los otros países exportadores, se quedará con el 60% de nada porque no hay proyectos. Desde YPF estamos buscando que ese porcentaje baje al 40%”.

Los proyectos demoran

En este punto, Albrecht se adentró en el acuerdo de YPF con Petronas para llevar adelante un desarrollo integrado, desde el upstream hasta la comercialización, con el objetivo de 25 millones de toneladas de GNL por año.

“Cuando uno habla de un proyecto de estas características y de esta magnitud estamos hablando de un proyecto que demora entre 9 y 10 años en estar en marcha, estamos terminando las etapas de la ingeniería conceptual para pasar a la ingeniería básica del proyecto”, contó aclarando que los plazos no siempre se condicen con las urgencias coyunturales.

Albrecht alertó que “la realidad es que Argentina está intentando cubrir la necesidad de demanda pero los proyectos demoran más tiempo de la demanda puntual de Europa”.

El GNL, opción de competencia

“Tenemos un potencial en el mundo de ir reemplazando el carbón muy importante y es ahí donde debemos apuntar porque el carbón es lo que más contamina. La capitalización de Vaca Muerta debe estar mirando esto en lo que se refiere al mundo”, dijo el ingeniero químico Carlos Casares, consultor independiente en materia energética y profesor de Ingeniería en Petróleo, en su charla “Rol del gas natural y de la captura y almacenamiento del CO2 en la transición energética” .

En este contexto, el especialista hizo una diferenciación de cara al mercado regional: “En América latina se puede capitalizar no para reemplazar al carbón sino a los combustibles líquidos, tiene que ver con la movilidad. El nicho está en el transporte pesado, donde a la movilidad eléctrica le va a costar llegar”.

“No conviene construir un gasoducto…”

En este punto, Casares se preguntó: ¿La capitalización, conviene hacerla por gasoductos o como GNL? y ensayo una respuesta: “Va a depender de las distancias y de la infraestructura pero claramente conviene casi siempre por GNL porque un gasoducto es un costo hundido, es entre punto y punto, no tengo opciones. La opción del GNL me permite convertir al gas en un commodity con el cual puedo llegar adonde quiera con el precio internacional que corresponda”, dijo.

“No conviene construir un gasoducto para consumo de picos. La otra opción de competencia para resolver picos es el GNL sobre estructura existente, otra es GNL sobre estructura nueva y otra más, que es usar gasoil como combustible sustituto”, detalló en su charla, titulada “Capitalizando reservas de Vaca Muerta” .

Autoabastecimiento, ¿si o no?, esa es la pregunta que plantea Casares al terminar su disertación. El especialista se mostró contrario al plan de lograr el autoabastecimiento energético y dijo: “En el mundo no existe el concepto de autoabastecimiento sino el de equilibrio porque no es que tengo que producir lo que consumo sino que tengo que tener una matriz energética y una balanza comercial que sea superavitaria y me resuelva el problema”.

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