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Los desafíos para la Argentina en la transición energética

Una conferencia con expertos aportó elementos para pensar la industria de la energía en el país y discutir las políticas para las diferentes industrias.

Energías para el Desarrollo fue el nombre de uno de los espacios del ciclo de conferencias realizado por la Escuela de Política y Gobierno, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Católica Argentina (UCA). Esta jornada estuvo moderada por Lourdes Puente de la UCA y Alejandro Drucaroff de Argentina Conversa con un panel de referentes de la industria energética.

La actividad contó con la presencia de expertos en energías, que pensaron hacia dónde debe orientarse la transición energética en la Argentina con la premisa de buscar un esquema de acuerdos mínimos y cooperación para el desarrollo. Estuvo organizada en conjunto con el Programa de Bioeconomía de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y otras instituciones y asociaciones sin fines de lucro.

> “Tenemos que apuntar a una matriz diferenciada”

Elena Morettini, directora de Sustentabilidad de la firma Globant, destacó la importancia de encaminar al mundo “hacia una matriz energética lo más diferenciada posible”.

“En muchos casos siempre nos referimos a una transición que es la de las renovables, y creo que en realidad las transiciones energéticas son la manera sustentable de producir cualquier tipo de energía. Se trata de un cambio cultural importantísimo que tiene que ser plural para que todos los tipos de energía estén integrados”, indicó.

“Es importante que las estrategias energéticas de un país -señaló la referente de Globant- sean definidas por expertos en el tema, con conocimiento técnico, muy acertado y muy poco geopolítico, porque al final nos encontramos con una energía poco feliz y con una dependencia energética muy grande”. “Tenemos que apuntar a una matriz lo más diferenciada posible”, apuntó Morettini.

> "Vaca Muerta evitó muchísima importación de energía”

La explotación de hidrocarburos de esquisto y las energías renovables son las dos grandes revoluciones energéticas de los últimos 10 años, momento en el que ambas tecnologías se convirtieron en comercialmente viables y ya son parte del desarrollo industrial de la Argentina.

“Sabemos que tenemos recursos competitivos hidrocarburíferos y renovables, y hoy tenemos que resolver más el desafío de la abundancia que el de la escasez, señaló Paulo Farina, economista e investigador del CIPPEC en su exposición.

“Vaca Muerta no exporta en gran cantidad, pero evitó con su producción actual que tengamos que importar muchísima más cantidad energía”, analizó Farina.

“Tiene que haber un mecanismo de elección para ver qué es lo que hay que priorizar en la matriz. En términos de lo que es la transición energética, hay un crecimiento de las renovables y hay que encontrar los mecanismos que no nos obliguen a subsidiar de más”, dijo.

> “Necesitamos una política clara de tarifas”

“La política energética y el planeamiento energético está ligado con la capacidad de financiar los proyectos”, expresó Regina Ranieri, ingeniera industrial y directora de la Maestría en Energías Renovables de UCEMA.

“La energía tanto en transporte como en generación y en industria ocupan el 75% de las emisiones globales, cuando se ataque el problema se tiene que entender en todas sus dimensiones”, dijo.

Ranieri planteó como problema que las renovables son intermitentes, por lo que las baterías de litio podrían tener un rol central para el almacenamiento y otra alternativa serían las tecnologías híbridas, como por ejemplo la eólica y la solar.

“En eficiencia energética tenemos que definir qué política tarifaria vamos a tomar. En la medida que la energía sea subsidiada cómo vamos a hacer competente la eficiencia y cómo vamos a trabajar la energía distribuida, esta posibilidad de autogenerarse”, planteó. “Necesitamos una política clara de tarifas”, agregó.

> "Las transiciones tienen que ser justas”

Guillermo Koutudjian, director de Integración, Acceso y Seguridad Energética de la Organización Latinoamericana de Energía ( OLADE), planteó que la región tiene una realidad energética particular y que cada país debe tener sus propias metas para la transición energética, sin imponer un modelo único.

“América Latina es una región muy heterogénea en materia energética y tenemos realidades diferentes en las subregiones”, expresó en su disertación. En ese sentido, Koutudjian recordó que Alemania planteó la transición con renovables y eficiencia, soslayando las otras fuentes de energía -y a pesar de que el país europeo importa muchísimo gas desde Rusia-.

“Las transiciones energéticas tienen que ser justas y contemplar a todos los sectores económicos. Es impensable, por ejemplo, en la Argentina dejar de producir petróleo y gas sin pensar en qué pasará con las 10 provincias productoras”, explicó.

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