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El Energy Forum puso el eje del debate en los subsidios a las tarifas

Una espacio que contó con miradas muy diferentes cómo alcanzar la equidad con los subsidios a la electricidad y el gas.

Los subsidios a la energía fueron el eje principal de la séptima edición del Energy Forum. Estuvieron presentes en el panel Juan José Carbajales (director del Programa Hidrocarburos, Energía y Ambiente de la UBA y exsubsecretario de Hidrocarburos de la Nación), Alejandro Eintstoss (economista jefe del Instituto Argentino de la Energía "General Mosconi") y Nicolás Gadano (economista y autor del libro "Historia del petróleo en Argentina").

Carbajales apuntó al rol del Estado para brindar el servicio energético a la población, en tanto que Einstoss y Gadano remarcaron la necesidad de detectar las variables que lleven a considerar que un usuario necesita la ayuda. Fue un espacio de exposición de diferentes miradas sobre cómo alcanzar la equidad en las tarifas de dos servicios esenciales como son la electricidad y el gas.

"Hay franjas de la sociedad cuyos bajos ingresos le dificultan pagar por tales servicios”

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Durante su exposición, Carbajales consideró que parte del costo de los servicios de luz y el gas debe ser afrontado por el Estado por una serie de razones, centradas fundamentalmente en la equidad social y en el reparto de las cargas públicas. En este sentido, el exfuncionario explicó que la capacidad económica de los usuarios varía simétricamente, al destacar que “hay franjas de la sociedad cuyos bajos ingresos, sumados a otras adversidades históricas y estructurales, dificultan gravemente que puedan dedicar más que un porcentaje a pagar por tales servicios”.

“A menudo, las arcas del Estado no pueden hacer frente al peso total de la prestación, y buscan descargar parte de esos compromisos en un sector de los usuarios para quienes tal detrimento de sus ingresos no significa una alteración significativa en su ecuación económica”, manifestó. En este marco, el exfuncionario se refirió al Programa Hogar, el subsidio para la compra de garrafas en viviendas que no estén conectadas a la red de gas natural, impulsada desde el ANSES: “El prestador invierte y mantiene el servicio con estándares de calidad y resiliencia, el usuario asume el costo económico y hace una utilización racional, y quien no pueda afrontar su peso económico recibe una ayuda directa del fisco para que la pauperización en la que se encuentra no se vea agravada aún más”.

Carbajales señaló que es el Estado quien asume la asimetría entre el prestador del servicio y las tarifas de los usuarios, “a través de un aporte presupuestario destinado a garantizar que las cuentas cierren, mediante la triada costo, tarifa y subsidio”. En esta línea, remarcó la importancia del Plan Gas.Ar, el esquema de impulso al sector gasífero para el período 2020-2024 donde los productores reciben el precio ofertado en un concurso público y los costos son afrontados por la demanda prioritaria de hogares y comercios, y por las usinas térmicas de campaña. “Qué porcentaje recaerá del lado del usuario y qué porcentaje del lado del Estado es una decisión de política pública que las autoridades sectoriales adoptarán una vez realizada la audiencia pública”, afirmó.

> "La política de subsidios se devoró los superávits que tenía la Argentina"

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Alejandro Einstoss, economista del IAE General Mosconi, brindó su mirada sobre los subsidios a las tarifas de energía. "Entendemos como subsidios al desacople precio que recibe la oferta con respecto al precio que paga la demanda. Esa diferencia se financia con fondos del estado, pero deberían identificarse primero cuatro puntos: el acceso a la red, la capacidad de pago, la focalización del universo de usuarios vulnerables que necesitan ayuda y finalmente cómo se financian esos subsidios", indicó.

Einstoss explicó que la electricidad cubre al 100% de la población pero el gas llega al 60%, por lo que muchas familias recurren a las garrafas. "De los últimos 20 años, 18 los vivimos en emergencia económica. Esto desincentivó la inversión en infraestructura y provocó más importaciones de energía", señaló. "La política de subsidios se devoró los superávits que tenía la Argentina", acotó.

"Tras la salida de la convertibilidad pasamos a un sistema de congelamiento de tarifas y precios más largo de la historia argentina. Fue una tarifa social generalizada, que minimizó la exclusión pero dejó una enorme erro de inclusión con un costo fiscal infinito", opinó Einstoss en su intervención en el Energy Forum.

> "Lo que no pagamos por tarifas lo pagamos con impuestos.

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Otro de los disertantes fue Nicolás Gadano, el economista que trabajó en finanzas públicas, banca pública y en la industria petrolera, ex gerente general del Banco Central. "Que durante mucho tiempo los niveles de las tarifas de electricidad y gas se mantengan muy bajos hace que los consumidores y los agentes de inversión tomen decisiones en función de esos precios distorsionados", manifestó.

"Los subsidios es que lo que no pagamos por tarifas lo pagamos con impuestos. Ahí todos los argentinos nos damos cuenta que los pagamos", cuestionó Gadano. "La inflación es un impuesto brutal. La energía pesa el 5% en los gastos del hogar, en cambio los alimentos y bebidos 23%. En el Quintil 1 sube a 35%. Si la preocupación es por el salario real, es más preocupante lo que pasa en alimentos y bebidas que tienen una incidencia mayor en los gastos de un hogar pobre que la energía", detalló.

"Tener un subsidio sin condiciones es una muy mala asignación de los recursos, genera un derroche de la energía y externalidades negativas como las emisiones. No siempre es bueno el consumo de energía, de hecho consumir hidrocarburos para poner sepentinas en las vereda no es un consumo que haya que fomentar y menos con recursos públicos", señaló. "Los subsidios se concentran en los deciles más ricos de la población", apuntó.

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