Por qué el rig count ya no alcanza para medir el verdadero ritmo de Vaca Muerta
Los perforadores incorporan inteligencia, mayor potencia y nuevas capacidades que permiten perforar más rápido y desarrollar más pozos y más metros con la misma cantidad de equipos en Vaca Muerta.
Desde siempre, la cantidad de equipos de perforación activos fue el número que todos miraban para tomarle el pulso a Vaca Muerta. Mariano de la Riestra, gerente de Tecnopatagonia, cree que esa métrica se quedó atrás y que hoy hace falta mirar la cuenca y los KPI con otros ojos.
"Este es un momento fascinante. Pero para entenderlo, de verdad, tenemos que dar ese paso un poco más allá de las métricas tradicionales", consideró de la Riestra en diálogo con +e. Contar rigs es quedarse con una foto fija de algo que cambia todo el tiempo.
Los datos muestran el crecimiento: de un promedio de 33 equipos en 2024 se pasó a 36 en 2025, y hoy la cuenca ya suma 38, con una proyección de entre 42 y 44 hacia fin de año. Un aumento cercano al 10% interanual que, sin embargo, no explica todo.
Para de la Riestra, el verdadero cambio está en la capacidad técnica de cada equipo, no en la cantidad. Los rigs con la misma edad hoy perforan ramas horizontales de hasta 4.000 metros, cuando hace pocos años el promedio rondaba la mitad.
"Vaca Muerta está experimentando un efecto multiplicador donde se superponen varias variables, al menos tres, no lineales", aseguró el gerente de Tecnopatagonia sobre un fenómeno que combina antigüedad, inversión tecnológica y velocidad de perforación en una sola cuenta.
Tecnología que llega en oleadas, no de golpe
El salto de los walking rigs, que terminó con los traslados eternos entre pozo y pozo, fue apenas el primer escalón de una transformación mayor. Hoy ese sistema es condición mínima, junto con mayor potencia de tiro y capacidad hidráulica y software de perforación adaptativa con asistencia de inteligencia artificial.
El directivo de Tecnopatagonia explicó que esa modernización no avanzó de forma pareja en todo el parque de equipos. Las empresas de servicio necesitan contratos de largo plazo para justificar cada inversión, y no todas están en el mismo punto de esa carrera tecnológica dentro de la cuenca.
"Ahora se piden, no solamente es un tema de cantidad de equipos, sino de especificación técnica", señaló sobre los rigs que hoy alcanzan capacidades que hace pocos años nadie exigía en los contratos de perforación en Vaca Muerta.
Los servicios integrados como el manejo de presión bajo balance, casing running, casing drilling, salas de monitoreo remoto, se fueron sumando de a grupos, no todos al mismo tiempo. En este sentido, el especialista lo compara con una ola que avanza por tramos y no arrasa todo el parque de una vez.
En este marco, el especialista aseguró que la estabilidad regulatoria sigue siendo la variable que las empresas de servicio observan con más atención antes de invertir en tecnología nueva. Sin previsibilidad de contratos, ninguna compañía arriesga capital que recién recupera después de varios años de operación.
El desafío de sostener el ritmo
El avance también se nota en la velocidad de las fracturas. Prácticas como el simul (o dual) frac, que hace pocos años eran una rareza, hoy permiten intervenir dos o más pozos al mismo tiempo y multiplicar la cantidad de etapas por equipo activo en la cuenca.
"No solamente es la cantidad de rigs activos, es la cantidad de pozos que producen, porque si los construimos en la mitad de tiempo, un mismo equipo me da el doble de pozos", consideró de la Riestra sobre este salto de productividad que el simple conteo de torres no alcanza a reflejar.
Ese ritmo exige un seguimiento mucho más fino que el que ofrecía el viejo rig count. Tecnopatagonia monitorea a diario el estado de cada torre, los equipos de workover y las intervenciones de las torres de Pullling, los volúmenes de agua y arena, y hasta quién transporta cada insumo dentro de la cadena de perforación valor completa.
Asimismo, de la Riestra afirmó que ese nivel de detalle no busca acumular datos por acumular, sino convertirse en un "copiloto estratégico" para quienes toman decisiones en los negocios y operaciones. El objetivo es que ingenieros y directivos dejen de perseguir información dispersa y puedan utilizar su tiempo para pensar la estrategia del negocio.
Estados Unidos, el origen que sigue dominando
La mayoría de los equipos de perforación que llegan a la Argentina siguen teniendo origen estadounidense, porque ya perforaron shale y traen un aprendizaje que reduce el riesgo para las operadoras locales. Empiezan a aparecer también ofertas desde otros mercados, aunque todavía marginales.
De la Riestra sostiene que el freno no pasa por el origen del equipo, sino por quién tiene la experiencia real para operarlo en las operaciones de perforación en roca madre como Vaca Muerta. “Con los actuales exiguos márgenes de contribución, nadie quiere pagar una curva de aprendizaje que un nuevo competidor requiere para entrar”, aseguró.
Por eso, más allá de quién sea el dueño del activo, la operación sigue concentrada en compañías con trayectoria comprobada en no convencional, como San Antonio, DLS, Nabors, H&P y Ensign. Son las que conocen el manejo de tripulaciones, los tiempos de mantenimiento y la logística de la cuenca.
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