Vaca Muerta

Vaca Muerta, una mesa donde la política ya no da lugar a más comensales

El MPN maneja la política energética junto con las operadoras y tiene una batalla para que en 2023 el tesoro no quede en los partidos nacionales.

A la mesa de Vaca Muerta se quieren sentar todos, pero hay un problema: ya no quedan sillas disponibles. Los que son habitué desde hace más de una década, y vienen saboreando las delicias que dejan sus platos, como lo es el exclusivo lugar que tienen el MPN y las operadoras, no quieren ampliar los cupos para nuevos comensales.

“Si Vaca Muerta no existiera, Neuquén y el país estarían en serios problemas”, se animó a decir Jorge Sapag, dos veces gobernador de la provincia y tal vez el impulsor -junto con el gobierno de Cristina Kirchner- del desembarco de los capitales de Chevron para darle vida al área insignia, que es Loma Campana, de la mano de una YPF por ese entonces comandada por Miguel Galuccio.

La frase, que tiene un halo grandilocuente, cada vez convence más a la clase política y económica de un país en crisis, que ya no tiene muchas alternativas para girar el timón hacia un destino predecible. Y la formación no convencional que se ubica en Neuquén ya no es más una promesa, sino un diamante en plena explotación.

Los números avalan el desarrollo y la curva de aprendizaje del shale, al menos desde lo productivo. Neuquén produjo 291.672 barriles de petróleo en septiembre, lo que representa un 4,85% más con respecto a agosto y un 36,42% en comparación con septiembre del 2021.

En resumen, Vaca Muerta genera el 41% del petróleo y el 54% del gas del país, y la complejidad macroeconomía de la Argentina, con la falta de divisas y la inflación, contrasta con este tesoro ya no tan oculto.

Es tan central la política en torno a la proyección de explotación de los recursos hidrocarburíferos, que ya casi no se discute una política alternativa. No hay grieta y ni siquiera la Ley de Promoción de Inversiones, que fue un fracaso político, se discute en el Congreso de la Nación. Es que pese a que otras cuencas como la de Chubut, donde se desarrolla petróleo Escalante y con buenas perspectivas a futuro de reactivación, el no convencional es una apuesta a un pleno, con altos rendimientos iniciales, empleo y divisas para el país.

El economista y director de PxQ, Emmanuel Álvarez Agis, precisó justamente que la apuesta al desarrollo no convencional fue el único nicho económico que no estuvo tironeado por la grieta política.

“Lo único que no ha roto la grieta es Vaca Muerta. Ahí uno ha visto que desde la expropiación del 51% de YPF (en 2012) para acá hubo una continuidad de las políticas que han permitido desarrollar la industria hidrocarburífera en la formación geológica. Vaca Muerta ha generado un consenso por lo abrumador y lo grande de los resultados. Neuquén es una de las pocas provincias que genera empleo privado de calidad, las exportaciones energéticas están aumentando a dos dígitos anuales y Vaca Muerta está al tope de producción”, explicó en LU5 antes de participar de Vaca Muerta Insights.

A un año de las elecciones presidenciales, Vaca Muerta es la meca obligada de la campaña política, sin divisiones, más allá de la preocupación por la concentración monoproductiva y el pasivo ambiental del aumento de la producción hidrocarburífera.

Con la excepción de la izquierda, tanto desde el Frente de Todos (hoy resquebrajado por la interna) como desde el peronismo ortodoxo, el kirchnerismo y los referentes de Juntos por el Cambio tienen a Vaca Muerta como agenda y centro de desarrollo energético para los próximos ocho años.

En Neuquén, el panorama no está libre de tensiones. El MPN, el partido que gobierna desde hace más de 60 años, es un actor privilegiado en la mesa vacamuertista, donde están sentadas las principales operadoras.

Sapag, el impulsor del proyecto hace una década, hizo su juego discursivo al afirmar que “los partidos nacionales se quieren quedar con Vaca Muerta”, en un claro mensaje a los adversarios externos e internos para las próximas elecciones.

El shale no solo marca la agenda política sino que es la nave insignia de una economía que está girando solamente alrededor del petróleo y que tiene un horizonte de riqueza al menos hasta el 2030.

> Próxima parada: industrializar los recursos en origen

El vicegobernador de Neuquén, Marcos Koopmann, es uno de los que se metió de lleno en la agenda futura de Vaca Muerta, debido a que es uno de los políticos con más chances de ser gobernador de Neuquén a partir del 2023. Y uno de los proyectos que pretende desarrollar, de manera muy compleja, es la industrialización de los recursos hidrocarburíferos en origen.

Aseguró que “para potenciar el desarrollo equilibrado de la provincia, es fundamental poder avanzar en proyectos de industrialización que agreguen valor al gas y al petróleo de Vaca Muerta”. En ese marco, el vicegobernador de Neuquén consideró que “resulta fundamental poder reactivar el servicio del tren entre Bahía Blanca y Zapala, con una nueva línea desde Añelo a Plaza Huincul, pensando en el desarrollo equilibrado de nuestro territorio porque hoy el centralismo de Buenos Aires está pensando solamente en el tren desde Añelo a Bahía Blanca para llevarse los recursos de los neuquinos, y eso no lo vamos a permitir”.

Koopmann remarcó: “Debemos trabajar para que el empleo que genera Vaca Muerta sea primero para las familias neuquinas, por eso sancionamos la Ley de Compre Neuquino, apostando a fortalecer toda la cadena de valor de la actividad hidrocarburífera, potenciando la participación de las pymes de nuestra provincia”.

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