VMOS cumple un año y acelera el salto exportador del petróleo de Vaca Muerta
El oleoducto VMOS cumple un año de obra con avances clave, más del 50% ejecutado y proyecciones de exportación récord.
El impulso de Vaca Muerta como motor del crecimiento energético argentino encontró en el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) una pieza clave para consolidar ese salto. A un año del inicio de su construcción, el oleoducto ya muestra avances determinantes que permiten transformar el potencial productivo en capacidad real de transporte, exportación y generación de divisas.
VMOS cumple su primer aniversario como el primer proyecto del sector petróleo y gas enmarcado en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). En apenas doce meses, la iniciativa se consolidó como la obra de transporte de hidrocarburos más relevante de las últimas décadas y como el eslabón indispensable para duplicar la producción de petróleo de Vaca Muerta.
El proyecto contempla la construcción de 437 kilómetros de ducto que conectan la cuenca neuquina con el Mar Argentino, además de una terminal portuaria en Punta Colorada con una capacidad de almacenamiento de 720.000 metros cúbicos. En su configuración final, permitirá exportaciones anuales por más de 15.000 millones de dólares en shale oil.
Desde su concepción, el VMOS fue pensado como una solución estructural al principal cuello de botella del shale argentino: la falta de infraestructura para evacuar volúmenes crecientes de producción. La magnitud del proyecto refleja ese objetivo, al integrar ducto, estaciones de bombeo, instalaciones eléctricas y una terminal marítima preparada para operaciones a gran escala.
Avances técnicos y logros del primer año
Durante 2025, la obra avanzó de manera sostenida en sus distintos frentes. En la Estación Cabecera Allen se alcanzaron hitos relevantes en la construcción de tanques, con el levantamiento de las últimas virolas en el TK 7 y el cierre de soldaduras finales en el TK 8, además de progresos generales en infraestructura y servicios.
En paralelo, la Estación de Bombeo 1 Chelforó registró avances significativos en obra civil, tanto en la estación de bombeo como en la estación transformadora. Se completaron instalaciones de bases, premoldeados, piping y drenajes, consolidando una etapa fundamental para el funcionamiento integral del sistema de transporte.
El tendido del oleoducto también alcanzó un punto clave: se completaron todas las soldaduras de línea regular y las pruebas hidráulicas correspondientes. Además, se ejecutaron 76 cruces especiales que incluyeron caminos, arroyos y otras intersecciones, un desafío técnico central para garantizar la integridad del ducto.
En la Terminal Punta Colorada, los trabajos continuaron tanto en tanques como en obra civil. Se finalizaron virolas en los tanques TK 404 y TK 401, mientras avanzaron las tareas de movimiento de suelos, cañeros, campamentos y vallado perimetral, preparando el terreno para la futura operación portuaria.
Proyecciones 2026 y la etapa exportadora
Las proyecciones para 2026 marcan el inicio de una fase decisiva del proyecto. Entre los hitos previstos se destaca el Cruce Horizontal Dirigido del Río Negro y nuevas pruebas hidráulicas del ducto durante el primer bimestre del año, además del inicio de la obra marina a lo largo de todo el período.
También está previsto el comienzo de las obras de la Estación de Bombeo 2 Santa Rosa y de una tercera estación, con arranque durante el primer trimestre de 2026. En simultáneo, continuarán los trabajos de finalización en Allen, Chelforó y Punta Colorada, con la mirada puesta en la inauguración operativa en enero de 2027.
Según lo proyectado, el oleoducto iniciará su operación con un bombeo de 180.000 barriles diarios, para luego escalar hasta los 550.000 barriles diarios en una segunda fase de ampliación. Ese salto consolidará a la Argentina como un jugador competitivo en el mercado energético global.
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