El reordenamiento se aceleró a partir del acuerdo alcanzado entre Estados Unidos y Venezuela para redirigir exportaciones hidrocarburíferas hacia el mercado estadounidense. El acuerdo, confirmado por el presidente Donald Trump, habilita ventas por hasta 2.000 millones de dólares y achica el margen de oferta disponible para China, uno de los principales compradores de crudo con descuento a nivel global.
Menor oferta y preocupación en las refinerías independientes
China es el mayor importador de petróleo del mundo y un actor central en la compra de crudo sancionado de países como Rusia, Irán y Venezuela. Dentro de ese esquema, las refinerías independientes son las más expuestas a los recortes en el suministro del país sudamericano, de acuerdo a información de Reuters.
“El problema de Venezuela afecta con mayor fuerza a las refinerías independientes de China, ya que podrían perder el acceso a los barriles pesados con descuento”, explicó June Goh, analista de Sparta Commodities.
“La disponibilidad de crudo ruso e iraní sigue siendo amplia y, además, todavía hay barriles venezolanos circulando en el mercado. En ese contexto, no se espera una competencia por cargamentos no autorizados, porque desde el punto de vista económico no resulta conveniente”, agregó.
Las cifras ayudan a dimensionar el peso que tuvo Venezuela en el abastecimiento chino durante el último año. Según datos de la consultora Kpler, en 2025 China importó en promedio unos 389.000 barriles diarios de crudo venezolano, un volumen equivalente a cerca del 4% de sus compras marítimas totales.
Ese flujo comenzó a cortarse a comienzos de este año. Aunque a principios de enero zarpó desde aguas venezolanas al menos una docena de buques con unos 12 millones de barriles cargados en diciembre, los embarques con destino a Asia se encuentran frenados desde el 1 de enero, según información de plataformas especializadas en seguimiento marítimo.
Ajustes de precios y comercio prácticamente paralizado
La interrupción de los envíos también empezó a sentirse en los precios. En el mercado spot, el crudo Merey venezolano para entrega inmediata redujo el nivel de descuentos frente al Brent, que pasaron de alrededor de 15 dólares por barril el mes pasado a una franja de entre 10 y 11 dólares. Sin embargo, el ajuste profundizó la cautela: la operatoria quedó prácticamente paralizada ante la falta de certezas sobre la continuidad de los embarques hacia Asia.
Por ahora, ese freno encuentra un límite en el volumen de petróleo que ya se encuentra fuera de origen. Parte de esos barriles permanece en tránsito o almacenada en buques frente a costas asiáticas y funciona como un colchón de oferta. “El volumen disponible alcanza para cubrir aproximadamente 75 días de la demanda china”, explicó Xu Muyu, analista senior de Kpler.
Irán y Rusia ganan terreno
Con ese respaldo transitorio de barriles disponibles, las refinerías chinas no salieron todavía a cerrar reemplazos en forma masiva. Hasta el momento, la estrategia es ganar tiempo. No obstante, en el mercado se descuenta que el cambio de proveedores se volverá inevitable hacia marzo o abril, cuando el crudo iraní y el ruso comiencen a ocupar el lugar que dejaría Venezuela.
Dentro de ese abanico, el petróleo pesado de Irán se perfila como la alternativa más competitiva en términos de costos, con precios que rondan los 10 dólares por barril por debajo del Brent, indicó Muyu a la agencia de noticias.
A la par, China evalúa ampliar el abanico a proveedores no alcanzados por las restricciones, entre ellos Canadá, Brasil, Irak y Colombia. También aparecen en el radar ciertos grados de Medio Oriente, como el Basrah iraquí, mencionados como posibles sustitutos para sostener el nivel de procesamiento de las refinerías independientes.
Canadá aprovecha la coyuntura
El reordenamiento del comercio petrolero también empieza a mover fichas lejos de Venezuela. En Canadá, los productores comenzaron a ajustar precios para ganar espacio en el mercado chino. En los últimos días, los descuentos de calidades como Cold Lake y Access Western Blend se ampliaron con fuerza. Según Reuters, esas rebajas se incrementaron en más de 2 dólares por barril durante la última semana y, para cargamentos con entrega en abril rumbo a China, se ubican en un rango de entre 4 y 5 dólares por debajo del Brent.