El oro rompe un récord de 46 años: por qué este fenómeno 'resucita' minas olvidadas en San Juan
Con el oro subiendo un 65% anual, San Juan reactiva proyectos como Hualilán y Casposo. Claves del regreso de la minería de escala intermedia con capital nacional.
El oro consolidó su posición como una de las inversiones más rentables del mundo en 2025. Registró un incremento del 65% anual, el mayor en 46 años, según datos del mercado internacional. Cerró el año cerca de sus máximos históricos, lo que incentivó una ola de interés en yacimientos dormidos.
En Argentina, este contexto favorece el regreso de proyectos medianos. Durante el segundo semestre de 2025, dos minas de oro en San Juan reiniciaron operaciones: Casposo y Hualilán. Ambos casos destacan por su escala intermedia, inferior a megaemprendimientos como Veladero o los grandes depósitos de cobre.
Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), señaló en diálogo con iProfesional: “En esta escala hay oportunidades gracias al volumen de dinero, pero también a que tienen un mayor entendimiento del marco local, el manejo ejecutivo y el control de costos permite ser más efectivos”.
image
Roberto Cacciola, presidente CAEM, durante entrevista sobre futuro minero nacional.
Inversiones modestas que abren caminos
Los costos de reactivación resultan accesibles frente a los gigantes del sector. Hualilán demandó una inversión estimada en u$s375 millones. En contraste, proyectos cupríferos actuales oscilan entre u$s560 millones (PSJ) y más de u$s9.500 millones (El Pachón bajo RIGI).
Esta brecha facilita la entrada de capitales nacionales. La participación local no solo aporta recursos financieros. También ofrece ventajas en gestión de costos y conocimiento del entorno regulatorio y comunitario argentino.
image
Historias de resurrección
Hualilán representa un ícono histórico. Operó desde finales del siglo XIX hasta los años ‘80, con interrupciones periódicas. Challenger Gold, empresa australiana, lidera su retorno a producción previsto para 2026. Su ubicación privilegiada —a 120 km de la capital de San Juan, en Ullum, y sobre la precordillera— reduce drásticamente necesidades logísticas y de infraestructura.
Casposo, en Calingasta, inició actividades en 2011 y cesó extracción en 2018 por agotamiento del mineral rentable. Austral Gold mantuvo exploración hasta que, en octubre de 2025, reinició operaciones. El acuerdo con Hualilán permite procesar mineral de este último en las instalaciones existentes de Casposo.
image
Instalaciones de procesamiento en Casposo listas para recibir mineral de Hualilán en 2025
Dominio extranjero y la oportunidad argentina
La minería metalífera argentina permanece mayoritariamente en manos extranjeras. En Santa Cruz, principal provincia aurífera y argentífera, seis empresas operan con capital foráneo; solo Patagonia Gold mantiene participación nacional con apenas 10.000 onzas anuales, frente a un total provincial de 700.000 a 800.000 onzas.
En San Juan, Veladero, Gualcamayo y Casposo también dependen de inversores externos. El litio y el cobre siguen el mismo patrón: todas las operaciones productivas o en desarrollo pertenecen a empresas de China, Australia, Francia o Reino Unido.
oro cotizacion.png
Lingotes de oro puro apilados, reflejo del boom que impulsa inversiones en Argentina 2026.
El tiempo de las juniors
La escasez de exploración en depósitos medianos durante años recientes limitó oportunidades locales. El foco se centró en grandes yacimientos aptos para multinacionales. El actual impulso normativo y los precios récord del oro revierten esa tendencia. Emergen interesados locales dispuestos a invertir en proyectos de u$s50 a u$s60 millones, rentables con producciones modestas.
Este camino permitiría la gestación de junior mineras argentinas. Empresas que realicen exploración inicial, descubran depósitos viables y eventualmente participen en joint ventures internacionales. Países como Canadá, Australia y Chile consolidaron su industria mediante este modelo.
La minería argentina enfrenta un punto de inflexión. El oro en máximos históricos, combinado con reactivaciones exitosas como Casposo y Hualilán, señala que los capitales nacionales pueden desempeñar un rol protagónico. El desafío radica en retomar exploración sistemática de escala intermedia para generar un ecosistema diverso y sostenible.