La lectura más superficial de estas cifras podría inducir a un optimismo generalizado, pero un examen más profundo revela una marcada heterogeneidad en el desempeño de los distintos subsectores que componen la actividad minera.
Dicho de otro modo, la expansión no es uniforme, y un solo motor parece ser el responsable de mantener la máquina en marcha: el sector de hidrocarburos, compuesto por la extracción de petróleo crudo y gas natural.
El motor de la economía minera
El principal impulsor de este crecimiento fue la "Extracción de petróleo crudo y gas natural y servicios de apoyo". En su conjunto, este segmento exhibió un robusto crecimiento del 7,5% en junio de 2025 en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta cifra es aún más impresionante cuando se observa el desempeño acumulado, que registra una suba del 2,4% en el primer semestre.
Al analizar las subcategorías, la "Extracción de petróleo crudo" es la verdadera estrella del informe, con un notable incremento del 16,9% interanual en junio y un sólido 10,8% en el acumulado de los seis meses. Este desempeño es un claro indicativo de una mayor actividad en yacimientos estratégicos y una respuesta a la demanda energética tanto interna como externa.
La "Extracción de gas natural" también contribuyó de forma significativa, con un crecimiento del 7,6% en junio y una suba del 3,5% en el semestre, lo que demuestra un esfuerzo continuo por maximizar la producción de este recurso vital.
Estos números evidencian que las inversiones y la optimización de los procesos en el sector de hidrocarburos están rindiendo frutos, estableciendo a esta rama como el pilar fundamental del crecimiento minero en Argentina para el año 2025.
El contraste de la industria, según el INDEC
Si bien los hidrocarburos dominan el panorama, no se puede ignorar el buen desempeño del sector de "Minerales no metalíferos y rocas de aplicación", que registró un crecimiento del 7,6% en junio de 2025, y del 8,0% en el acumulado. Dentro de esta categoría, la "Extracción de rocas ornamentales" se destacó con un asombroso salto del 23,5% en junio. Este crecimiento en los minerales no metalíferos sugiere que la construcción y otras industrias relacionadas continúan activas, demandando estos recursos esenciales.
No obstante, la parte más preocupante del informe se encuentra en el sector de "Extracción de minerales metalíferos". A pesar del crecimiento general de la minería, esta rama experimentó una contracción, con una caída del 4,6% en junio de 2025 con respecto al año anterior y una disminución acumulada del 2,4% en el primer semestre.
Esta baja fue impulsada principalmente por la subcategoría de "Plata y oro y sus concentrados", que retrocedió un 6,6% interanual. Aunque la extracción de "Bullón dorado/doré" mostró una leve recuperación del 1,5% en el mismo período, esta no fue suficiente para contrarrestar la tendencia negativa del sector.
Esta caída es un llamado de atención. La debilidad en los metales preciosos y otros minerales metalíferos contrasta fuertemente con el auge de los hidrocarburos y podría señalar problemas estructurales, fluctuaciones en los precios internacionales, o una falta de inversión y exploración en esta área. Un sector minero diversificado es más resiliente a los choques externos y a las variaciones en los mercados de commodities.