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Ley Petrolera. ¿Un proyecto que se estrelló aún sin tomar vuelo?

La interna en el gobierno nacional y el frente abierto que hay sobre el precio de la energía hace que la iniciativa ni siquiera llegue a tomar estado parlamentario.

La denominada “Ley Petrolera”, que no es otra cosa que el intento del gobierno nacional tomar el toro por las astas en materia de autoabastecimiento e incentivos para generar inversiones en Argentina, está en el fondo del oscuro sótano de la agrietada política.

Tras el acuerdo con el Fondo Monetario Nacional (FMI) y la interna que tiene en vilo el ejercicio de la gobernabilidad en el país, dentro del Frente de Todos, hizo el proyecto directamente naufragara en la Cámara de Diputados de la Nación.

El secretario de Energía de la Nación, el neuquino Darío Martínez, dejó hace unos meses la presidencia de la Comisión de Energía en Diputados, y aún no hay presidente que coordine el delicado ejercicio administrativo, con una oposición de Juntos por el Cambio que pide un giro de 180 grados en un proyecto de incentivo a inversiones, que pretende generar garantías aún no claras para las multinacionales.

En la comisión de Energía de la Cámara de Diputados de la Nación conviven varias miradas. Si bien hay una diferencia de criterios técnicos y políticos dentro del seno del oficialismo (entre el albertismo y el cristinismo), también está el interés de Juntos por el Cambio de meter una rápida modificación al proyecto de ley, de la mano del diputado del PRO, Francisco Sánchez.

Desde ese sector, más allá de reconocer la interna oficial, creen que hay una estrategia de dilatar la designación del presidente e esa comisión, y que “el tiempo pase” de manera que el proyecto directamente desaparezca y no tome estado parlamentario.

“Hasta tanto no se conforme la comisión, lamentablemente no hay agenda legislativa en este tema energético”, confirman a + e desde ese sector político.

Pero el gobierno nacional tiene más problemas que atender de manera urgente. Y uno es el nuevo esquema de tarifas ante el aumento del precio de la energía que está impactando de manera severa en los grandes consumidores industriales.

Las millonarias facturas que llegaron a las grandes superficies, como galpones de empaque, supermercados, casinos, pero sobre todo a la cadena industrial que genera trabajo, generó un frente abierto mucho más urgente para el gobierno que atender la cuestión de la Ley de Hidrocarburos.

“Hay un imposibilidad de construir un consenso básico en el congreso para darle tratamiento, sobre todo en Diputados porque no hay mayoría pero también no se puede construir una propuesta en común dentro del Frente de Todos”, reconoció a +e un reconocido dirigente del kirchnerismo, que está al tanto de los movimientos del expediente en la Cámara Baja.

Es que más allá de la interna política, también hay una suerte de “interna energética” dentro del oficialismo a tal punto que el ala kirchnerista del gobierno llama a la Ley de Promoción de Inversiones Hidrocarburíferas la “Ley Kogan”, por el neuquino Ariel Kogan, ex presidente de CAMMESA y hoy asesor del presidente Fernández.

“Hay muchas objeciones de la línea dura de Cristina, no sólo no está en debate, sino que no forma parte de la agenda así que murió antes de nacer. De hecho las leyes productivistas que se plantaron hace unas semanas tiene que ver con la industria de la Pampa Húmeda, el sector agropecuario y exportador. No se avizora que va ya a tomar estado parlamentario el proyecto”, agregaron desde ese sector del gobierno.

Mientras tanto Vaca Muerta pareciera una isla que se maneja sola, a control remoto y con vida propia. Los niveles de producción suben todos los meses, se necesitan vías de evacuación en un país con graves problemas en la macroeconomía.

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