Lanziani

El acuerdo con el FMI también condiciona a las hidroeléctricas

Chihuido avanza lentamente por el mismo motivo. Otra clave es actualizar el monto total de la obra, sin revisión desde 2014.

Hernán Dobry - Especial

Los proyectos hidroeléctricos en el país se encuentran prácticamente paralizados, salvo aquellos que cuentan con fondeo, debido a la crisis económica local y a la espera de los resultados de la restructuración de la deuda soberana, según empresarios de la construcción y funcionarios del sector energético. La administración de Alberto Fernández deberá llegar a un arreglo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los bonistas para avanzar con cualquier tipo de financiamiento, ya que ningún banco le va a prestar dinero si entra en una cesación de pagos, explicó una fuente cercana a la fabricante alemana de turbinas, Voith Hydro, y una del gobierno neuquino.

Desde la Casa Rosada, han mostrado interés en impulsar las obras. Por eso, el secretario de Energía de la Nación, Sergio Lanziani, se ha reunido con autoridades de Mendoza, con directivos de China Gezhouba Group Corporation (CGGC), de la empresa germana y de su competidora IMPSA.

¿Qué ocurre con Chihuido(637 MW), uno de los proyectos que más interesa a Neuquén? Avanza más lentamente, aunque el gobierno nacional está intentando reactivarlo. El Presidente se reunió en Berlín con Voith Hydro y la semana pasada, Lanziani hizo lo propio con su vicepresidente ejecutivo, Tobías Keitel, en los que hablaron sobre la represa. La presencia de la fabricante de turbinas alemana se debe a que el gobierno de su país le ofreció a la UTE Helport-Panedile-Jose Chediack-Hidroeléctrica Ameghino-Eleprint el financiamiento de su desarrollo.

Originalmente, el proyecto iba a ser respaldado con un crédito de 1.950 millones de dólares con tasa del 6,62% (luego de cargos y comisiones) a 20 años (con cinco de gracia) del Banco Santander, ING Bank, Bayerische Landesbank y Landesbank Baden Wurttemberg (LBBW) y otro de 330 millones de dólares a cuatro años de las mismas entidades.

La mayoría de estos préstamos iban a estar garantizados por la ECA germana, Euler Hermes Group, y una porción menor por la italiana, Servizi Assicurativi del Commercio Estero (SACE), con tasas de entre el 10 y el 12%. "Para seguir adelante con este proceso, el gobierno nacional primero debe llegar a un acuerdo con el FMI y restructurar exitosamente la deuda soberana", señala una fuente cercana a Voith Hydro.

A su vez, desde la administración de Omar Gutiérrez insisten en que habría que actualizar el monto total de la obra, porque nunca se han revisado desde 2014. “Ahora, debería ser mucho menor por las devaluaciones, ya que el 70% de los costos son en moneda local”, detalla la fuente.

Finalmente, desde Emprendimientos Hidroeléctricos Sociedad del Estado Provincial del Neuquén (Emhidro) están avanzando con los procesos para licitar las represas Cerro Rayoso (560 MW) y La Invernada (560 MW).

Los interesados en construirlas y financiarlas son Power Construction Corporation of China (PowerChina) y CGGC respectivamente, pero ambas ya le notificaron que no podrán seguir adelante hasta que la Argentina resuelva el problema de la deuda, concluye la misma fuente.

La Argentina hidroeléctrica

Los que mayores perspectivas tienen para avanzar son los que cuentan con financiamiento propio, como son los casos de El Tambolar (70 MW), Aña Cuá (270 MW) y Portezuelo del Viento (210 MW). El primero es el más adelantado ya que la UTE Sociedad Argentina de Construcción y Desarrollo Estratégico-Panedile Argentina-Sinohydro Corporation-Petersen Thiele y Cruz ya excavó más de un millón de metros cúbicos de suelo correspondiente a la segunda etapa del proyecto, señalan desde la empresa de Hugo Dragonetti.

En tanto, IMPSA ya concluyó con los trabajos de ingeniería de las turbinas y los generadores, resaltan desde la firma mendocina. La construcción de El Tambolar requerirá de una inversión de 482,90 millones de dólares que será financiada por el gobierno de San Juan y con un fideicomiso fondeado con las ventas de energía de las centrales hidroeléctricas Los Caracoles y Punta Negra.

En la etapa I, el consorcio Techint-Panedile cavó el túnel para la desviación del río San Juan, que creará una cascada de 85 metros. La represa tiene que comenzar a generar electricidad en el segundo semestre de 2024.

La central hidroeléctrica Aña Cuá, en Corrientes, también cuenta con financiamiento propio. La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) ya le abonó 10 millones de dólares a Voith Hydro como adelanto para la provisión y el montaje del equipamiento electromecánico y hará lo propio en marzo con los 19 millones que le tocan a la UTE Astaldi-Rovella Carranza-Tecnoedil para la obra civil.

IMPSA presentó una medida cautelar en la Justicia para frenar la parte que le corresponde a la empresa alemana ya que considera que se cometieron irregularidades durante la adjudicación del contrato. El Juzgado Contencioso Administrativo Federal 8 aún no resolvió sobre el tema.

La EBY planea invertir 292,94 millones de dólares durante los cuatro años que durarán las obras y fondearlos con su propio flujo de caja. Sin embargo, sus directivos están analizando cómo harán para cubrir los desembolsos de 50 millones de dólares que deberá realizar en 2021 si la Secretaría de Energía le recorta la tarifa que recibe por la electricidad que genera Yacyretá.

"Si esto ocurre, vamos a tener que sentarnos a negociar con el Gobierno porque no va a alcanzar para financiar las obras de Aña Cuá. O fijan una tarifa que cubra estos costos o van a tener que asignar fondos. Hay un compromiso político para seguir adelante con el proceso", destaca una fuente de la EBY.

En Portezuelo del Viento, el gobierno mendocino acaba de postergar hasta junio la apertura de las ofertas. Su construcción requerirá de una inversión de 1.023 millones de dólares que está siendo financiada con Letras del Tesoro (Letes) en moneda estadounidense que emitió el Estado Nacional y cuyo pago trimestral lo deposita en un fideicomiso especial.

El 28 de enero abonó los 13,92 millones de dólares de la segunda cuota, pero aún existe la incertidumbre de si el Gobierno seguirá cumpliendo con las siguientes. El calendario incluye vencimientos de 70,91 millones en 2020; de 232,98 millones en 2021, de 211,22 millones en 2022, de 448,03 millones en 2023 y de 45,40 millones en 2024.

Lanziani manifestó “su interés por el avance de la licitación” durante el encuentro que mantuvo con el subsecretario de Energía y Minería de Mendoza, Emilio Guiñazú, el 6 de febrero.

Proyectos en problemas

La Barrancosa (360 MW) y Condor Cliff (950 MW), en Santa Cruz, cuentan con un avance de cerca de un 16%. Sin embargo, solo la primera continúa en obra, mientras que la segunda se encuentra paralizada por la aparición de una grieta en uno de los taludes de contención del vertedero.

“Producto de las condiciones geológicas del terreno, con el avance de las excavaciones, se detectó la existencia de una zona conformada por un material de baja resistencia, con potencial riesgo de deslizamiento, por el bajo ángulo de fricción interna y cohesión nula, que impone la necesidad de revisión del diseño, para reubicar las estructuras de hormigón para el desvío del río, y el vertedero de Cóndor Cliff”, explica el consorcio Represas Patagonia (CGGC-Electroingeniería-Hidrocuyo).

Para darle un impulso al proyecto, Lanziani se reunió con el miembro titular del Comité Ejecutivo de la firma china, Yuan Zhiziong, el 20 de enero y ocho días más tarde la vicepresidenta Cristina Kirchner recorrió la represa con problemas.

Su construcción, que debería estar terminada para 2023, requiere de una inversión de unos 4.700 millones que está siendo financiada por el Banco de Desarrollo de China, el Industrial and Commercial Bank of China, el Banco de China, con garantía del China Export and Credit Insurance Corporation.

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