Desde Equinor estimaron que los stocks podrían alcanzar el 75% de su capacidad para el 1 de noviembre.
Ya hay países que preguntan por el GNL argentino.
Por lo tanto, Europa comenzaría el invierno con menos gas disponible para responder ante un aumento de la demanda.
La oferta de GNL, condicionada por el conflicto en Medio Oriente
A esta situación se suma el impacto sobre el comercio mundial de GNL generado por las restricciones en el estrecho de Ormuz. Qatar y Emiratos Árabes Unidos tienen dificultades para sacar sus cargamentos por esa vía, una situación que ya recortó una parte importante de la oferta disponible.
Según una estimación de Shell, las interrupciones representan una pérdida de 36 millones de toneladas métricas de GNL este año.
El problema no queda limitado a Europa. De acuerdo a la citada agencia internacional, los compradores del norte de Asia también necesitan conseguir cargamentos y deberán competir por el mismo gas disponible en el mercado internacional.
Cederic Cremers, presidente de Gas Integrado de Shell, resumió la situación durante Gastech: "En estos momentos, en Europa nos encontramos en un nivel de almacenamiento históricamente bajo de cara al final del otoño".
El panorama también contrasta con lo ocurrido durante la crisis energética de 2022, en el marco de la guerra en Ucrania. Esta vez, los países europeos no aceleraron las compras durante el verano al mismo ritmo que entonces. Uno de los motivos fue la estructura de precios del mercado, que no daba un incentivo económico claro para almacenar gas.
A cuánto llegarían los precios del GNL
En Asia, el valor spot del GNL llegó a rondar los US$30 por mmBtu, casi el triple de los valores previos al conflicto, que se ubicaban cerca de los US$10.
El escenario podría complicarse todavía más si la estación llega con temperaturas por debajo de lo habitual. "Existe un gran riesgo si tenemos un invierno frío, ya que hay muy poca oferta de reserva disponible, y eso pondrá a prueba al mercado", dijo Simon Flowers, presidente de la consultora Wood Mackenzie.
Flowers estimó que, de esta manera, los precios podrían alcanzar los US$40 por mmBtu. A esos valores, el equivalente en petróleo sería un Brent de alrededor de US$240 por barril, indicó Reuters.
El consultor aclaró que un invierno más cálido cambiaría el escenario. En ese caso, los precios seguirían altos, aunque no necesariamente subirían mucho más de los niveles actuales.
Europa y Asia competirán por el GNL de Estados Unidos
Con Qatar y Emiratos Árabes Unidos enfrentando restricciones para transportar sus cargamentos, Estados Unidos aparece como una de las principales fuentes alternativas de GNL para los compradores europeos y asiáticos.
El problema es que la competencia puede intensificarse justo cuando ambos mercados necesiten más gas.
Helle Ostergaard Kristiansen, vicepresidenta senior de Marketing y Suministro de Equinor, señaló a Reuters que un invierno frío tanto en Europa como en Asia, combinado con las dificultades para transportar GNL a través de Ormuz, obligaría a los compradores europeos a competir con los asiáticos por los cargamentos estadounidenses.
Además, para Asia, existe una limitación logística. Andrew Barry, vicepresidente de Marketing Global de GNL de ExxonMobil, explicó que un cargamento desde Estados Unidos hasta el norte de Asia puede tardar unos 45 días en llegar. "Este invierno puede ser una época difícil, sin duda", afirmó.
Los precios mundiales del GNL podrían dispararse este invierno.
Europa también deberá seguir reponiendo sus reservas. Desde Shell consideran que, incluso si las temperaturas no generan un pico extraordinario de demanda, el mercado necesitará nuevos cargamentos para recuperar los niveles de almacenamiento. "Todos podemos esperar un invierno cálido. Pero creo que, con toda probabilidad, teniendo en cuenta lo que hemos visto en los últimos años, habrá una mayor necesidad de reabastecimiento para afrontar el invierno, y sin duda también después", sostuvo Cremers.