El barco se llama Turbo S, llegó desde India y trae 3.340 caños de 36 pulgadas, la medida exacta que necesita la obra para avanzar en esta etapa del gasoducto. Nada menor si se piensa en la escala del proyecto completo.
Río Negro recibe el segundo buque con caños para el San Matías Pipeline.
Un cronograma que no para
Las tareas ya están en marcha en la Terminal portuaria y, según estiman en el puerto, van a demandar unos seis días de trabajo continuo. No es la primera vez que manejan estos volúmenes, pero la logística sigue exigiendo coordinación fina entre grúas, camiones y zona de acopio.
Una vez que termine la descarga, todos los caños van a quedar guardados en la nueva zona de acopio, un espacio que se armó específicamente porque el puerto ya no daba con la infraestructura anterior. La demanda logística creció más rápido de lo esperado.
Este Turbo S es apenas el segundo de los 12 buques programados para traer los caños de esta etapa. El cronograma, según pudo saber La Nación, contempla arribos progresivos que se van a extender hasta abril, buque tras buque, sin pausas largas entre uno y otro.
Un puerto que ya no es el mismo
La seguidilla de barcos convierte al Puerto de San Antonio Este en una pieza que hoy es imposible de ignorar dentro de la nueva etapa energética rionegrina. Genera movimiento constante: descarga, almacenamiento, camiones entrando y saliendo, y una logística que antes no existía en este volumen.
Weretilneck ya lo había dicho en otra visita al puerto, y lo repite cada vez que puede: "Cada caño o chapa descargada para los grandes proyectos energéticos significa empleo, inversión y la posibilidad de proyectarnos como protagonistas del futuro". Una frase que en el Gobierno provincial repiten como bandera.
Los caños que bajan del Turbo S no son un dato aislado. Van a formar parte de la construcción del San Matías Pipeline, la obra que va a conectar la producción de gas de Vaca Muerta con la costa de Río Negro. Una obra de esas que cambian el mapa productivo de una región.
El Turbo S descarga 3.340 caños en San Antonio Este.
Lo que viene con el gasoducto San Matías
El gasoducto va a tener 472 kilómetros de extensión y 36 pulgadas de diámetro, con capacidad para mover hasta 27 millones de metros cúbicos de gas por día. Son números que en la industria energética no se ven todos los años, y menos en esta región del país.
Su función principal va a ser abastecer las unidades flotantes de licuefacción que se necesitan para el proyecto de exportación de Gas Natural Licuado desde el Golfo San Matías. Sin ese gasoducto, ese proyecto de exportación simplemente no puede funcionar.