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Final de sueño para el LNG de YPF en la barcaza Tango

La petrolera pagará u$s 140 millones para romper su vínculo con Exmar, un gravoso contrato para licuar gas en la anterior gestión de la empresa nacionalizada.

Durante dos años fue la avanzada del sueño del gas natural licuado argentino. YPF había contratado un barcaza que se transformó en un emblema de las posibilidades exportadoras para el país y ahora la compañía terminará pagando una suma millonaria para salir de un negocio ruinoso.

La petrolera informó que canceló sus contratos con el grupo Exmar Energy Netherlands B.V., Exmar Argentina S.A.U. y Exmar N.V., para utilizar la barcaza Tango, apostada en el Puerto de Bahía Blanca. Deberá pagar unos 150 millones de dólares para romper ese vínculo. Si no lo hiciera, debería asumir una pérdida casi cuatro veces mayor.

Se trata de un acuerdo originado durante la anterior gestión de la empresa nacionalizada, durante la presidencia de Miguel Gutiérrez. En ese período, la compañía había indagado las oportunidades de licuar gas, primero a baja escala en esta barcaza, que recibía el fluido transportado por un gasoducto desde la Cuenca Neuquina.

En ese entonces, YPF también tejió alianzas estratégicas con pesos pesados de esta rama de la industria.

De este modo las áreas gasíferas de Vaca Muerta salían por primera vez a medir sus posibilidades en puertos internacionales a través del gas licuado. Ahora, lamentablemente, eso deberá esperar. Las actuales condiciones de mercado imponen un contexto restrictivo, que parece haber quedado fuera de todo cálculo durante la anterior gestión de YPF.

El proyecto terminó frustrándose porque las condiciones de precio no se ajustan al nivel de costos de la petrolera. De seguir vigente el contrato cerrado durante la vicepresidencia de Gas y Energía a cargo de Marcos Browne, requeriría de un precio del GNL cercano a los 10 dólares para ser rentable. Hoy ese valor oscila en torno a 4 dólares, lo que hizo inviable el proyecto y volvió imperioso para YPF, bajo la nueva gestión a cargo del CEO Sergio Affronti, salirse del contrato.

Según pudo confirmar el sitio especializado Econojournal, que anticipó la disolución del acuerdo, la empresa argentina perdió unos 145 millones de dólares entre septiembre de 2019 y octubre del 2020.

De acuerdo a lo que supo +e, de continuar el vínculo hasta el 2029 implicaría una erogación de unos 800 millones de dólares. Ante ese escenario, tomó la decisión de pagar una cláusula de salida con la encargada del buque procesador de gas.

Mediante el acuerdo, Exmar no tendrá derecho a iniciar reclamos arbitrales o judiciales, según indicó una nota enviada por YPF a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

La comunicación precisó que el arreglo con la empresa europea contempla “la finalización de los acuerdos de chárter y servicios de licuefacción de la barcaza licuefactora Tango FLNG” y de “los reclamos arbitrales pendientes”.

La compañía nacional hará un pago inicial de US$ 22 millones, mientras que la suma restante se abonará en 18 pagos mensuales.

El acuerdo original contemplaba una duración de las operaciones por 10 años. Se esperaba que la petrolera estatal produjera un volumen aproximado de gas natural licuado (GNL) de 500.000 toneladas por año, a partir de sus yacimientos en todo el país, a fin de exportar el recurso a distintos mercados de Asia, Europa y la región.

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