Gas

Crisis en Neuquén: un pronóstico desalentador para el gas

Los obstáculos a Loma Campana o Fortín de Piedra darán un resultado más que negativo en el balance de su producción de gas en abril.

Si la industria hidrocarburífera está acostumbrada a algo es a la volatilidad. Desde el precio del petróleo y el gas, la pelea en los mercados y hasta la pandemia del nuevo coronavirus que brindó algunas lecciones para sobrellevar sobresaltos. Es así que si los cortes de ruta de los autoconvocados de la Salud se levantaran ahora mismo, los equipos de perforación podrían ponerse en marcha en dos días o llegar a las instalaciones por vías aéreas para poder garantizar la producción o atender una reparación.

Previo a la pandemia, Vaca Muerta era una oportunidad para desarrollar un complejo de exportaciones de gas a países vecinos y al exterior como GNL. Cuando el coronavirus aflojó, la industria volvió a recuperarse, y ahora la gran oportunidad era solucionar los problemas de abastecimiento de la Argentina y generar algunas exportaciones a países vecinos en el mediano plazo. Hoy, con la segunda ola del COVID-19 y este parate de la producción por los piquetes, Vaca Muerta entra otra vez en crisis.

Las empresas productoras enviaron notas a todos los funcionarios de la provincia, incluido el gobernador Omar Gutiérrez, para que se aceleren las instancias de negociación y que las rutas queden despejadas.

El sindicato interpuso un amparo y los trabajadores podrían movilizarse a “negociar” con los autoconvocados para poder ingresar a sus puestos de trabajo. Se habló de que era un conflicto subestimado, aunque llama la atención el silencio provincial y nacional.

Sin perforaciones nuevas, las etapas de fractura podrían caerse a pedazos: del récord de 733 de marzo, en abril serían algo más de 200, estiman fuentes del negocio del fracking.

Desde la provincia, el ministro de Energía y Recursos Naturales, Alejandro Monteiro, indicó que las pérdidas por regalías llegan a siete millones de pesos por día.

Desde Nación, el movimiento que realizaron en el cierre de la semana fue poner en operaciones el buque regasificador Expedient, que significa que el gobierno de Alberto Fernández está preparándose para una mayor importación de GNL ante la crisis de producción en Neuquén.

El Plan Gas.Ar y sus objetivos de producción tendrán que ser revisados ante este conflicto externo a la industria que está afectando a los yacimientos. Áreas como Loma Campana de YPF, Fortín de Piedra de Tecpetrol y Aguada Pichana Este de Total son las de mayor producción en Vaca Muerta, que verán resentidos sus números cuando realicen el balance de abril.

En el terreno político, que es un poco el arte de lo impensado, pareciera que el gobierno nacional está esperando que Provincia logre destrabar los diferendos con este sector de independientes de la salud por sus propios medios. En la capital, las movilizaciones suman a otros sectores ajenos a la salud, pero en el interior la pelea está sostenida por trabajadores de base sin filiación estrecha con los gremios que negociaron en su momento un 15% de aumento.

El tiempo terminará de definir si la industria puede superar un escenario imprevisto como el de estas últimas dos semanas y reacomodar la maquinaria para recuperar el camino de crecimiento de Vaca Muerta.

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