Con la caída del Brent ¿qué puede pasar con las inversiones en Vaca Muerta?
La reapertura del Estrecho de Ormuz redujo la tensión en los mercados energéticos. Qué puede ocurrir con las inversiones en Vaca Muerta.
Estados Unidos e Irán le pusieron fin al conflicto de Medio Oriente y aliviaron la tensión al mercado energético. La expectativa de una reapertura gradual del Estrecho de Ormuz provocó una fuerte caída en la cotización del petróleo, pero abrió interrogantes sobre el futuro de Vaca Muerta.
Durante los últimos meses, la guerra había impulsado una escalada en los precios del Brent, que llegó a superar los 110 dólares por barril. El temor a interrupciones en el tránsito marítimo por uno de los corredores energéticos más importantes del planeta había incorporado una fuerte prima de riesgo geopolítico a los mercados internacionales.
En ese contexto, el anuncio realizado por el presidente estadounidense, Donald Trump, generó un alivio inmediato entre operadores e inversores, que comenzaron a descontar un escenario de mayor estabilidad para el comercio global de hidrocarburos.
Un nuevo escenario para el mercado petrolero
La reacción de los mercados fue contundente. El Brent retrocedió cerca de un 5% en una sola jornada y acumuló una caída superior al 23% respecto del máximo registrado apenas un mes atrás. Sin embargo, todavía persisten dudas sobre la velocidad con la que se normalizará completamente el tráfico marítimo en la región.
Aunque el acuerdo contempla la reapertura del corredor marítimo, diversas fuentes vinculadas al sector naviero advirtieron que todavía quedan pendientes tareas de verificación de seguridad y acondicionamiento de las rutas comerciales antes de recuperar plenamente los niveles de actividad previos al conflicto.
En este marco, Daniel Dreizzen, titular de Aleph Energy, explicó que la incertidumbre ahora se trasladó hacia la evolución futura del precio internacional del crudo, un factor clave para los proyectos energéticos de gran escala.
“Del pico de 110 dólares por barril de hace apenas un mes, el precio bajó 23%. Por ahora no hay tráfico significativo por el Estrecho. El principal dilema es saber si volverá a los valores previos a la guerra o si quedó instalada una nueva prima de riesgo geopolítico”, sostuvo el especialista.
La respuesta a esa pregunta resulta determinante para la industria hidrocarburífera argentina. Durante los últimos años, Vaca Muerta logró consolidarse como uno de los desarrollos más competitivos del mundo gracias a la mejora de la productividad y la reducción de costos operativos.
Sin embargo, la rentabilidad de muchos proyectos continúa estrechamente vinculada a la evolución del precio internacional del petróleo. Un escenario de valores elevados favorece la expansión de inversiones, mientras que una caída prolongada obliga a revisar planes de desarrollo y cronogramas de perforación.
Vaca Muerta y el dilema del Brent
A pesar de la baja reciente, los especialistas consideran que el actual nivel de precios todavía resulta favorable para la actividad en la formación neuquina. Los 80 dólares por barril que actualmente registra el Brent continúan ubicándose por encima de los umbrales considerados necesarios para sostener la expansión del shale argentino.
“Para las inversiones en Vaca Muerta, un petróleo de 80 dólares por barril sigue siendo muy competitivo. Un precio de 65 dólares ya se acerca demasiado al breakeven o punto de equilibrio para desarrollar nuevos proyectos”, explicó Dreizzen.
El análisis cobra relevancia porque las principales operadoras que trabajan en Vaca Muerta vienen ejecutando programas de inversión multimillonarios orientados a incrementar la producción de petróleo y aprovechar la creciente capacidad de evacuación que aportarán las nuevas obras de infraestructura.
En ese marco, un descenso moderado de los precios no modificaría significativamente los planes ya aprobados. Sin embargo, una caída sostenida hacia niveles cercanos a los 65 dólares podría obligar a las empresas a reevaluar proyectos marginales o desarrollos con menores márgenes de rentabilidad.
El desafío para los proyectos de GNL
La evolución del conflicto también tiene implicancias para el mercado internacional del gas. El acuerdo entre Washington y Teherán provocó una reducción de los precios europeos, que durante la crisis habían experimentado fuertes incrementos por temor a restricciones en la oferta energética global.
Para Argentina, el comportamiento de esa variable resulta especialmente relevante debido a los proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) que buscan monetizar la producción de Vaca Muerta mediante exportaciones hacia mercados internacionales.
“Si el precio internacional del gas volviera a ubicarse por debajo de los 10 dólares por millón de BTU, los grandes proyectos argentinos de GNL enfrentarían una fuerte exigencia en términos de competitividad”, consideró Dreizzen.
La advertencia se produce en momentos en que diferentes iniciativas vinculadas a la exportación de gas avanzan en etapas decisivas de desarrollo. Los proyectos contemplan inversiones multimillonarias y horizontes de recuperación de largo plazo, por lo que la estabilidad de los precios internacionales constituye un factor central para garantizar su viabilidad económica.
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