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Merkel y Biden se reafirmarán en sus diferencias sobre el gasoducto ruso

Los presidentes Merkel y Biden se reunirán el jueves y ambos reafirmarán en sus discrepancias sobre el gasoducto ruso y la relación de la Unión Europea con China.

Por Andreas Rinke y Joseph Nasr

BERLÍN (Reuters) - La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, celebrarán este jueves en la Casa Blanca una reunión que, según los expertos, no producirá grandes avances en asuntos polémicos como el gasoducto ruso hacia Alemania y los esfuerzos de Washington para frenar la influencia de China.

Ambas partes han dicho que quieren restablecer unos lazos tensados durante la presidencia de Donald Trump. Sin embargo, sus posiciones en los asuntos más conflictivos siguen siendo muy distantes.

Merkel ha rechazado la oposición de Estados Unidos y de sus vecinos de Europa del Este respecto al gasoducto Nord Stream 2, casi terminado, por temor a que Rusia pueda usarlo para eliminar a Ucrania como ruta de tránsito de gas, privando a Kiev de lucrativos ingresos y socavando su lucha contra los separatistas del este del país respaldados por Moscú.

Durante sus 16 años en el poder, la mandataria germana ha trabajado duro para estrechar los lazos económicos de su país y de la Unión Europea con China, que el gobierno de Biden ve como una amenaza global que quiere contrarrestar con un frente común de países democráticos.

"El problema para Estados Unidos es que Merkel tiene la sartén por el mango, porque ha decidido que el statu quo en la relación transatlántica es suficientemente bueno para Alemania", dijo Ulrich Speck, analista independiente de política exterior. "Biden, por el contrario, necesita ganarse a Alemania para su nueva estrategia sobre China".

"Merkel puede esperar salirse con la suya proporcionando garantías para la continuidad del papel de Ucrania como país de tránsito de gas y un vago mecanismo de reversión que entraría en acción si Rusia intenta cortar el tránsito a través de Ucrania".

Representantes de ambas partes están inmersos en intensas discusiones para resolver la cuestión y evitar la reimposición de las sanciones a las que Biden renunció en mayo. Biden se opone al proyecto gasístico, pero también se enfrenta a la creciente presión de los legisladores estadounidenses para reimponer las sanciones.

"Nord Stream 2 es el área en la que de forma más realista se puede esperar un progreso", dijo Thorsten Benner, del Global Public Policy Institute (GPPi). "Merkel puede esperar salirse con la suya proporcionando garantías para la continuidad del papel de Ucrania como país de tránsito de gas y un vago mecanismo de reversión que entraría en acción si Rusia intenta cortar el tránsito a través de Ucrania".

Un alto cargo de la administración estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, dijo que Biden subrayará su oposición cuando se reúna con Merkel, aunque la renuncia a las sanciones aportó espacio diplomático para que ambas partes "aborden los impactos negativos del gasoducto".

"Nuestros equipos siguen discutiendo cómo podemos garantizar de forma creíble y concreta que Rusia no pueda usar la energía como herramienta coercitiva para perturbar a Ucrania, a los aliados del flanco oriental o a otros estados", agregó.

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