“Estamos por el buen camino para que muy pronto, progresivamente ustedes puedan salir a trabajar como corresponde”, les dijo a los petroleros Pereyra, quien manifestó que está “hablando con el sector empresario hace varios días, para buscar un acuerdo, para que progresivamente cada uno de ustedes suba a sus puestos de trabajo”.
Pereyra había enviado notas a las cámaras que agrupan a las empresas de servicios especiales del sector petrolero (CEOPEH) y a la de empresas productoras (CEPH) para encontrar otra instancia de negociación, luego de un primer intento de acuerdo promovido por YPF que el líder sindical había tachado como un intento de modificar el convenio colectivo de trabajo.
La petrolera había encarado negociaciones con entidades gremiales de otras cuencas del país para buscar acuerdos de productividad. Su objetivo, que jamás definió como un cambio en las condiciones del convenio, era lograr acuerdos ante el escenario complicado que supone la reactivación en los yacimientos, cuando las condiciones económicas del país lo permitieran.
Parte del dificultoso escenario de la industria tiene que ver con la caída de la demanda interna de naftas, un motor de la producción nacional, pero también con cómo será la salida de la actual crisis macroeconómica, que sumó una buena noticia con el acuerdo de los acreedores, algo que tenía también en vilo a la industria petrolera.
Pese a un primer posicionamiento más duro del gremio más determinante en Vaca Muerta, lo cierto es que el tablero de las negociaciones parecer haberse abierto: también el gobierno neuquino buscó un acuerdo más amplio, que incluyera al resto de las operadoras.
En su invitación a un diálogo a las cámaras empresarias, Pereyra había planteado la necesidad de incluir en esos acercamientos al presidente Alberto Fernández, o a quien él designara.
Esto ocurría también en medio de mensajes ambiguos en el área energética nacional, con medidas contradictorias en torno al nuevo plan estímulo para reactivar la producción de gas, algo que sumó dudas en el Senado, y despertó pronunciamientos desde la política neuquina como el de la diputada nacional Alma Sapag (MPN).
Ahora Pereyra envió un nuevo mensaje, esta vez en tono contemporizador y sumó un mensaje más explícito a las bases del gremio: “Queremos que los equipos vuelvan a trabajar, y que salgan los compañeros y compañeras a trabajar, que es la única manera de enderezar esta situación”, consideró el gremialista.