La decisión de Arabia Saudita de elevar significativamente su producción de petróleo y bajar los precios de venta tras el colapso de un pacto de suministros de la OPEP con Rusia desató una vasta ola liquidadora en los mercados financieros, que ya estaban en pánico por los efectos económicos del coronavirus.
Los precios del crudo marcaban su peor día en casi tres décadas y las acciones de las grandes petroleras como Chevron Corp y Exxon Mobil Corp cedían más de 9%. El subíndice de energía caía en 20,1%.
Poco después de la apertura, el Dow Jones perdía 1.791,85 puntos, o 6,93%, a 24.072,93 unidades; mientras que el índice S&P 500 cedía 195,93 puntos, o 6,59%, a 2.776,44 unidades; y el índice compuesto Nasdaq bajaba 530,62 puntos, o 6,19%, a 8.045,00 unidades.