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Guerra en Medio Oriente: el impacto en los mercados energéticos y el efecto sobre Argentina

El conflicto sacude a los mercados energéticos en todo el mundo. Cuáles son los riesgos para Argentina y qué oportunidades abre para Vaca Muerta.

En pocos días, el conflicto militar entre Estados Unidos, Israel e Irán dejó de ser un episodio estrictamente geopolítico para transformarse en un factor de fuerte impacto económico global. El enfrentamiento comenzó a reflejarse en los precios de la energía, en la volatilidad de los mercados financieros y en el aumento del riesgo en distintas economías.

Así lo explicó el ingeniero Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy y ex secretario de Planeamiento Energético, en una editorial titulada “Cuando la guerra mueve a los mercados y los mercados condicionan a la guerra”, donde advirtió que la situación ya está generando un shock en distintas variables económicas. “La suba del petróleo y del gas provocada por la guerra encarece la energía y el transporte, elevando los costos de producción en toda la economía y generando presiones inflacionarias”, señaló.

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FOTO DE ARCHIVO: Buques petroleros pasan por el Estrecho de Ormuz, 21 de diciembre de 2018. REUTERS/Hamad I Mohammed

“Para contener esa inflación, los bancos centrales tienden a subir las tasas de interés, lo que encarece el crédito, reduce la inversión y el consumo”, indicó Dreizzen. A su vez, agregó que ese escenario también repercute en los mercados financieros, ya que los inversores anticipan un entorno de tasas más altas y menor crecimiento global.

La guerra en Medio Oriente sacude a los mercados energéticos

En su análisis, el especialista sostuvo que la relación entre guerra y mercados energéticos no es unidireccional y que, por el contrario, el comportamiento de los precios también puede influir sobre la duración del propio enfrentamiento.

"Esta combinación de mayor inflación y menor crecimiento económico también termina condicionando la duración del conflicto”, detalló. En el caso de Estados Unidos, un petróleo demasiado elevado presiona sobre la inflación y complica el manejo de la política monetaria, por lo que existirían incentivos para evitar una guerra prolongada que altere el suministro energético global.

Para Irán, en cambio, la dinámica es diferente. El especialista señaló que mantener la tensión en el Golfo Pérsico y en las principales rutas petroleras puede convertirse en una herramienta de presión económica sobre Occidente, elevando el costo internacional del conflicto.

"Así el resto de los países del mundo sufren las consecuencias de la guerra y pueden presionar a los participantes a interrumpirla. En ese sentido, la energía vuelve a convertirse en una variable central de la guerra: cuanto más sube el petróleo y más caen los mercados, mayor es el incentivo global para que el conflicto se resuelva rápidamente", aseguró Dreizzen.

El impacto en Argentina y el rol de Vaca Muerta

Para la Argentina, el escenario es más complejo y presenta efectos contrapuestos. Por un lado, según el analista, un precio del petróleo internacional más caro mejora la economía de proyectos vinculados al desarrollo de hidrocarburos no convencionales, particularmente en Vaca Muerta. Un precio más alto del crudo fortalece el potencial exportador y la generación de ingresos para el país.

Sin embargo, el ingeniero indicó que "la mayor aversión global al riesgo tiende a presionar al alza el riesgo país y a generar volatilidad financiera".

Cómo reaccionaron las petroleras

Entre las grandes petroleras internacionales, Chevron registró un aumento cercano al 4%, mientras que TotalEnergies avanzó alrededor del 8%. "La diferencia se explica en parte por el perfil de negocio: las grandes petroleras europeas tienen mayor exposición a trading internacional de crudo y GNL, un negocio que suele beneficiarse especialmente en contextos de alta volatilidad y disrupciones logísticas como las que genera un conflicto en Medio Oriente", señaló el especialista.

En el mercado local también se observaron movimientos. Las acciones de Vista Energy subieron cerca de 8,6%, impulsadas por la percepción de los inversores de que se trata de una compañía altamente enfocada en shale oil y con fuerte perfil exportador desde Vaca Muerta.

"El caso diferente es YPF (-3,6%). A diferencia de Vista, es una empresa controlada por el Estado, por lo que el mercado descuenta el riesgo de que el gobierno no traslade plenamente la suba internacional del petróleo a los precios de combustibles. Además, YPF tiene una estructura más diversificada -refinación, combustibles y otros negocios- cuyos márgenes pueden comprimirse cuando sube el crudo", expresó Dreizzen.

El Estrecho de Ormuz, en el centro de la tensión

Uno de los focos principales del conflicto se ubica en el Golfo Pérsico. Los ataques contra infraestructura y embarcaciones en la región restringieron el tránsito en el Estrecho de Ormuz, un corredor estratégico por el que circula cerca del 20% del petróleo que se comercializa a nivel mundial.

Ese riesgo logístico se trasladó rápidamente a los precios. El Brent volvió a superar los 100 dólares por barril, incorporando lo que los analistas describen como una fuerte “prima geopolítica” ante la posibilidad de nuevas interrupciones en el suministro.

El gas natural licuado (GNL) también mostró reacciones inmediatas. Las tensiones en el Golfo impactaron sobre las exportaciones desde Qatar, uno de los principales proveedores globales, lo que generó subas y mayor volatilidad en los mercados de Asia y Europa, grandes consumidores del combustible.

En paralelo, los mercados financieros reaccionaron con caídas iniciales frente al aumento de la incertidumbre global y al impacto potencial de una energía más cara sobre la inflación y el crecimiento económico. Las bolsas asiáticas estuvieron entre las más afectadas.

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El factor energía en la guerra: petróleo, gas y mercados bajo presión. REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración/Archivo

En el caso de Estados Unidos, Dreizzen sostiene que el impacto del shock energético es relativamente menor que en otras etapas históricas. "La menor dependencia energética tras la revolución del shale amortigua el impacto del shock petrolero, ya que precios más altos también benefician a su sector energético", dijo.