Según informó Reuters, el anuncio coincidió con la reunión de líderes del G7 encabezada por el presidente francés, Emmanuel Macron, donde la volatilidad del mercado petrolero figura entre los temas centrales de la agenda.
Desde Alemania, la ministra de Economía, Katherina Reiche, confirmó que su país participará de la liberación de reservas y adelantó que Estados Unidos y Japón serían los principales aportantes dentro del esquema coordinado por la AIE.
Fuentes diplomáticas de la Unión Europea señalaron a la agencia que la iniciativa fue impulsada principalmente por el gobierno estadounidense, que busca aliviar la presión sobre los precios internacionales del crudo en un contexto de fuerte incertidumbre geopolítica.
Por otra parte, el secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, respaldó públicamente la medida y consideró que la liberación puede ayudar a moderar la tensión en los mercados. “Este es el momento perfecto para pensar en liberar parte de esas reservas para aliviar la presión sobre el precio global”, afirmó en una entrevista con Fox News.
Sin embargo, el funcionario sostuvo que el mercado no enfrenta una escasez estructural de petróleo. “Tenemos un problema de tránsito que es temporal”, explicó. “Es una situación que estamos resolviendo por vías militares y diplomáticas y que vamos a resolver”, dijo.
El bloqueo en Ormuz mantiene en alerta al mercado
Más allá del anuncio, los operadores del mercado energético mantienen cautela sobre el impacto real de la medida. Según información de Reuters, analistas del sector señalan que el ritmo de liberación de las reservas será determinante para evaluar su capacidad de compensar las interrupciones actuales en el suministro.
De acuerdo con estimaciones citadas por la agencia internacional, si se liberaran 100 millones de barriles en un mes, el flujo adicional equivaldría a unos 3,3 millones de barriles diarios, un volumen significativamente menor frente a la magnitud de las disrupciones actuales.
La principal preocupación del mercado está vinculada con la situación en el Estrecho de Ormuz, el corredor marítimo clave entre Irán y Omán por donde circula cerca de una quinta parte del comercio global de petróleo. Con el paso prácticamente bloqueado, la interrupción potencial de suministros se estima en torno a 20 millones de barriles por día.
En ese contexto, los precios internacionales del petróleo volvieron a registrar subas durante la jornada de este miércoles, lo que expuso las dudas de los inversores sobre si la liberación de reservas planificada por la AIE será suficiente para compensar los riesgos de oferta derivados del conflicto en Medio Oriente.