Martín Cismondi, coordinador técnico de la red e investigador del CONICET, explica la motivación detrás de esta alianza: “Nos pareció que la conformación de un consorcio entre empresas y una red de grupos de investigación con diversas experticias podía ser una estrategia fértil. Es fundamental que los sectores académico y productivo trabajen juntos”.
Esta colaboración pionera no solo es un hito para el CONICET, sino que también marca un camino a seguir para la articulación público-privada en el país.
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Un espacio de encuentro para la innovación
La FIGyP se consolidó como un espacio de diálogo donde se comparten desafíos y se proponen soluciones. Sergio Bosco, presidente de la red y representante de YPF, destaca el valor de esta sinergia: “Hay problemas complejos que la industria enfrenta y que, desde nuestra mirada, no son fáciles de resolver. La idea del consorcio es exponerlos a los especialistas del mundo académico, para que nos ayuden a pensarlos y resolverlos”.
A través de esta alianza, las empresas adheridas obtienen beneficios directos, como el acceso a expertos y a proyectos de investigación que se orientan a sus necesidades. Por su parte, los científicos tienen la oportunidad de dirigir sus líneas de trabajo hacia problemáticas reales, fortaleciendo sus capacidades y ampliando el impacto de sus investigaciones.
¿Cuáles son los principales focos de trabajo del espacio? Según trascendió, en esta primera etapa, el consorcio se concentrará en cinco áreas cruciales identificadas por las empresas:
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Aseguramiento de flujo: Estrategias para mantener la fluidez en los procesos de extracción.
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Moléculas complejas: Investigación sobre el comportamiento de compuestos orgánicos en los fluidos.
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Inyección de gas para recuperación mejorada: Optimización de técnicas para maximizar la extracción de gas y petróleo.
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Simulación composicional: Creación de modelos avanzados para predecir el comportamiento de los fluidos.
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Confinamiento de fluidos: Estudio de los fenómenos que afectan a los fluidos en entornos complejos.
En definitiva, la FIGyP no busca solo soluciones puntuales, sino que aspira a generar un ecosistema de conocimiento y capacidades que permita responder de forma continua y especializada a los desafíos del sector energético. Se trata de una apuesta por el futuro de Argentina, donde la ciencia y la industria se unen para impulsar el desarrollo productivo.