Pozos submarinos en el mar fueguino
El Proyecto Alberdi es la apuesta más inmediata. “En Tierra del Fuego somos pioneros. Lo que estamos hablando es un nuevo desarrollo offshore con pozos submarinos”, explicó Mengoni. La compañía prevé invertir hasta US$1.500 millones en este nuevo desarrollo de gas costa afuera, apoyado en infraestructura que ya está en el agua.
Según el ejecutivo, serán “entre cinco y seis pozos submarinos” conectados a las instalaciones existentes. La idea es sumar gas convencional sin levantar plataformas nuevas. El proyecto se ubica en la concesión CMA-1, donde TotalEnergies opera con el 37,5%, junto a Harbour Energy (37,5%) y Pan American Energy (25%).
El peso de ese yacimiento no es menor. “Con nuestros socios traemos el 15% de la producción nacional de gas”, sostuvo y aseguró “Este es un nuevo desafío”.
Onshore y exploración: de Tierra del Fuego a Malvinas
En tierra firme, el plan no exige salir a buscar áreas nuevas. “Estamos hablando de onshore en bloques que ya tenemos”, aclaró Mengoni sobre Tierra del Fuego. Y adelantó que allí hay “pozos de gas y de petróleo que prometen mucho”, una frase que en la industria suele anticipar inversiones.
La exploración sigue en la hoja de ruta. “Desde Total seguimos viendo muchas oportunidades”, sostuvo. La compañía tiene un bloque en la Cuenca Malvinas y está evaluando si avanza a la siguiente etapa. En paralelo, trabaja con PAE y Harbour para seguir explorando la cuenca.
Para el ejecutivo, tener activos en el sur y en Neuquén responde a una lógica. “La diversificación es muy importante. Estamos en Tierra del Fuego y en Vaca Muerta. Es bueno para el país”, resumió.
Aguada Pichana, San Roque y la demanda de gas
En Aguada Pichana, un bloque de gas seco, la empresa busca ampliar la capacidad de producción, con una inversión de hasta US$4.000 millones. Mengoni anticipó que llegará “mucho gas asociado” de los desarrollos petroleros, pero advirtió: “No hay que olvidarse de que la demanda de gas va a aumentar”.
El argumento se apoya en un dato estructural: la matriz energética argentina depende en un 50% del gas. “Es importante producir”, insistió. Y contó que el gobernador Rolando Figueroa empezó a conversar con la Nación para que el desarrollo siga siendo competitivo.
En San Roque, la apuesta es petrolera. La compañía tramita con la provincia una concesión no convencional para desarrollar la ventana de crudo del bloque, con una inversión potencial de US$5.000 millones que se presentaría bajo el RIGI.
Mercados regionales: Brasil, Chile y el NOA
Para Mengoni, la exportación es “un eje más de complemento y diversificación”. Enumeró las piezas: el petróleo, el oleoducto VMOS, los proyectos de gas y de GNL, y los mercados regionales que necesitan gas. “Hoy Brasil y el norte de Chile piden gas”, señaló.
A esa ecuación sumó la demanda del NOA, una región que dejó de recibir gas boliviano y depende cada vez más del fluido neuquino. “El mercado regional va a crecer y será un pilar fundamental para seguir creciendo”, afirmó.
Las condiciones para invertir
Asimismo, el ejecutivo mencionó las condiciones macroeconómicas, la previsibilidad, la posibilidad de girar dividendos y la paz social como factores que “permiten tener mejores condiciones para invertir”. “Que las empresas puedan avanzar con sus proyectos es bueno para todos”, dijo.
A comienzos de octubre, en París, el CEO global de la compañía, Patrick Pouyanné, había defendido ante sus pares franceses las oportunidades del país y la continuidad de las reglas. Mengoni lo puso en otros términos: “Tener gente de afuera que nos defienda como país es algo muy bueno”.