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SPI apuesta al Dual Fuel en Vaca Muerta para bajar el uso de diésel y sus emisiones

La empresa Servicios Petroleros Integrados comenzó a transformar su flota de fractura con tecnología Dual Fuel para ganar eficiencia en Vaca Muerta.

SPI (Servicios Petroleros Integrados) puso en marcha un plan de reconversión tecnológica en Vaca Muerta con el objetivo de reducir el uso de diésel y mejorar la eficiencia operativa. La llegada a Neuquén de seis nuevas unidades marcó el inicio de la transformación de su set de fractura hacia modalidad Dual Fuel.

La iniciativa se inscribe en una etapa donde las compañías de servicios petroleros buscan adaptarse a mayores exigencias de productividad y competitividad. La ecuación es simple: cada mejora en costos operativos impacta de forma directa sobre la rentabilidad de los proyectos.

Según informó la compañía en su cuenta de LinkedIn, los nuevos equipos pueden operar con gas natural comprimido (GNC) o con gas de pozo, dos alternativas que permiten reemplazar combustible líquido en una de las etapas más intensivas de consumo dentro del negocio petrolero.

Menor consumo y reducción de emisiones

SPI indicó que la tecnología Dual Fuel permite bajar hasta un 70% el consumo de diésel, una variable central en las etapas de fractura. La reducción del gasto energético aparece hoy como una prioridad para operadoras y contratistas del sector.

Además del ahorro económico, la reconversión ofrece mejoras ambientales. La firma aseguró que el sistema permite disminuir un 25% las emisiones de CO2 y reducir entre 30% y 50% los NOX, gases asociados al funcionamiento de motores convencionales.

El cambio llega en un momento clave para Vaca Muerta, donde la expansión productiva exige más equipos, mayor eficiencia y mejores estándares ambientales. La combinación entre crecimiento y disciplina de costos domina la agenda de la industria.

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La fractura, en el centro de la transformación

En diálogo con +e, el country manager de NCS Multistage, Luciano Fucello, explicó que la actividad atraviesa una etapa de maduración tecnológica. “Ya no se trata solo de sumar equipos, sino de entender cómo se usan y cómo impactan en los costos”, sostuvo.

El especialista remarcó que las etapas de fractura concentran uno de los mayores consumos de combustible dentro de la operación total de un desarrollo shale. Por esa razón, el reemplazo del diésel por gas se volvió una de las principales apuestas del sector.

Asimismo, Fucello recordó que el proceso comenzó en Estados Unidos con equipos híbridos que combinaban gas y diésel. Aquellos sistemas lograban sustituir una porción importante del combustible tradicional y abrían el camino hacia nuevos esquemas energéticos.

De la reconversión al gas como base operativa

Fracking etapas de fractura permian exxonmobil estados unidos no convencional.jpg

El fracking de Vaca Muerta requiere innovación.

Más tarde aparecieron pruebas con sets eléctricos, turbinas y otras tecnologías. Sin embargo, varias alternativas resultaron complejas para el ritmo operativo del campo o demandaban mantenimientos especiales difíciles de sostener.

En ese escenario comenzaron a consolidarse bombas operadas principalmente con gas. El concepto ganó terreno por mantener dinámicas de trabajo conocidas y, al mismo tiempo, reducir consumo de combustible líquido sin alterar procesos clave.

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El fracking de Vaca Muerta requiere innovación.

El desafío logístico en Neuquén

Hoy gran parte del gas destinado a estos equipos se transporta en camiones de GNC desde plantas de tratamiento hasta las locaciones. Allí se realiza la regulación de presión necesaria para abastecer los sets de fractura durante las operaciones.

Ese sistema todavía presenta desafíos. La logística de transporte, almacenamiento y distribución interna requiere coordinación precisa en una actividad donde los tiempos de ejecución son determinantes para los costos finales.

A mediano plazo, la industria apunta a utilizar directamente el gas producido en los propios yacimientos, mediante plantas móviles de acondicionamiento y conexiones flexibles. Ese esquema permitiría una mejora adicional en eficiencia y autonomía.

Argentina cuenta con 15 sets de fractura y parte de esa flota ya comenzó a incorporar tecnología Dual Fuel. Empresas internacionales y proveedores locales avanzan en la misma dirección frente a un mercado cada vez más competitivo.