La firma que más creció dentro del Top 5 contra el primer semestre del 2025 fue Vista Energy gracias a la compra de los activos de Petronas y Equinor. Con un avance del 48%, llegó a 132.900 barriles diarios y se quedó con el 15% del market share.
Vaca Muerta puede consolidar el superávit energético del país en los próximos años.
El podio lo cerró PAE con 94.800 barriles que equivalen al 10% del total, tras sufrir una caída del 8,1%, según destaca el informe de la consultora Economía & Energía. Ya en el cuarto puesto aparece la primera extranjera con 68.900 barriles día y un aumento de producción del 25%: Chevron.
Por último, en el Top 5 semestral se mete por primera vez Pluspetrol, una empresa que creció a un ritmo del 46,6% gracias a su bloque estrella La Calera y la adquisición de Bajo del Choique-La Invernada, que anteriormente era propiedad de Exxon.
El gas en Vaca Muerta: un panorama menos alentador
En gas el panorama es menos alentador, ya que la producción avanzó apenas un 1,1%, con un convencional que bajó el 12,4% y el no convencional que creció el 6,1%. Acá, YPF vuelve a liderar con 42,1 millones de metros cúbicos día (MMm3/d) y el 29% del market share, a pesar de sufrir una baja del 2,6% interanual.
Por el contrario, Tecpetrol creció un 3,8% y se ubicó segunda con 18,1 MMm3/d, el 14% de la torta. PAE vuelve a estar tercera con 17,3 MMm3/d con una caída del 7,1% que muestra su peso en los campos convencionales de Chubut.
Finalmente, el ranking de las cinco más grandes lo cierran otras dos firmas con números negativos en el semestre. Total cayó un 2,3% y quedó con 14,4 MMm3/d, mientras que Pampa bajó un 2,8% para acumular 10,8 MMm3/d en la primera mitad del año.
Shale gas: un escenario de crecimiento para junio
Recién se puede ver un mejor escenario gasífero si se considera solamente el shale gas de junio, donde hubo una suba del 10,5% con casos como YPF creciendo al 16% y Pluspetrol un 59% a partir del gas asociado que viene con el crudo de Vaca Muerta.
En resumen, la producción de petróleo en Vaca Muerta continúa mostrando un dinamismo significativo, impulsado principalmente por el desarrollo del no convencional y la participación activa de las principales petroleras. Si bien el gas presenta desafíos, el segmento de shale gas ofrece perspectivas de mejora.