Sin embargo, el crecimiento no alcanza como argumento por sí solo. Para Perdomo, la curva ascendente demuestra que la industria petrolera puede escalar, pero también deja una pregunta abierta: qué hace falta para sostener ese ritmo y, sobre todo, para superarlo en los próximos años.
Ecosistema y tecnología, la ecuación que falta cerrar
"Lo que necesitamos para dar ese siguiente paso, en primer lugar, será tecnología; necesitaremos tener habilitadores tecnológicos para alcanzar ese siguiente nivel de eficiencia", planteó el ejecutivo de Halliburton, y aclaró que no habla solo de equipos nuevos sino de un ecosistema completo.
Asimismo, el ejecutivo insistió que ese ecosistema no se reduce a infraestructura o proveedores. Incluye a las personas: los perfiles técnicos, las competencias específicas que hoy escasean en el sector y ponderó que la compañía trabaja para trasladar a la Argentina el conocimiento acumulado durante décadas en Norteamérica.
"Estamos usando la capacidad de traducir las lecciones aprendidas y el conocimiento que tenemos aquí en América del Norte y replicarlo allá. Así que hoy vas a una locación de valor en Argentina y verás lo mismo que tienes aquí", graficó Perdomo sobre la transferencia tecnológica en Vaca Muerta.
La tecnología, la clave que Halliburton pone sobre la mesa para el futuro de Vaca Muerta.
Flotas eléctricas y equipos duales, ya en marcha
En este marco, el directivo manifestó que la transición tecnológica no es una aspiración lejana. Halliburton ya trabaja en la incorporación de flotas eléctricas para sus operaciones en la Cuenca Neuquina, un proceso que avanza en paralelo con la conversión de equipos a combustible dual.
"Nuestra primera flota eléctrica está muy cerca de llegar a Vaca Muerta. Es una realidad, no es un deseo ni una aspiración", afirmó Perdomo, y agregó que la flota existente de la compañía ya opera con un 50% de conversión a gas dual.
En este sentido, Perdomo explicó que el objetivo es sumar dos flotas de fractura que funcionen con equipos que queman gas en lugar de diésel. La decisión, remarcó, no responde solo a una estrategia interna: el mercado y los propios operadores empujan en esa dirección desde hace tiempo.
Proveedores locales, la otra pata pendiente
Además, el directivo de Halliburton ponderó que la tecnología no alcanza si no hay una cadena de suministro local que la sostenga. Halliburton trabaja tanto con proveedores existentes como en el desarrollo de nuevos actores para garantizar repuestos y servicio técnico en la cuenca.
"Necesitamos trabajar en la cadena de suministro local y en el ecosistema local para soportar esta tecnología", sostuvo, y subrayó que sin ese respaldo ninguna innovación logra sostenerse en el tiempo dentro de un entorno tan exigente como el de Vaca Muerta.
El desafío no se limita a la superficie. La compañía también desarrolla nuevas herramientas de fondo de pozo, pensadas para resistir las condiciones hostiles de la formación. No es solo completación, aclaró: es pensar en todo el ciclo de perforación y fractura.
Halliburton confirma su liderazgo en el fracking de Vaca Muerta.
Datos, algoritmos y el talento que falta
El otro eje que marcó Perdomo fue la explosión de datos que generan las operaciones actuales. Solo en un set de fractura, contó, la compañía monitorea más de 5.000 sensores en tiempo real, además de 100 bloques de algoritmos dedicados al mantenimiento predictivo.
"Podemos obtener muchísimos datos, pero si no hacemos nada con ellos, son prácticamente inútiles", advirtió, y remarcó que la clave está en contar con científicos y analistas capaces de traducir esa información en decisiones operativas concretas para la industria del shale.
Para Perdomo, ese perfil todavía escasea en el mercado local. La analítica de datos será uno de los habilitadores centrales del futuro de Vaca Muerta, junto con las habilidades técnicas tradicionales que la industria viene formando desde hace años.
"El qué hacemos con los datos que llegan es una de las competencias clave que necesitamos asegurar tener a nuestra disposición", subrayó el ejecutivo de Halliburton, antes de dejar el escenario del panel.