Vaca Muerta, el motor detrás del crecimiento
La extracción de petróleo crudo fue, junto al litio y la sal, uno de los pilares del crecimiento. En abril de 2026 se extrajeron 4.215,0 miles de metros cúbicos de crudo en total, lo que representa una suba de 19,1% interanual y un acumulado enero-abril con alza del 17,1%.
El dato más revelador, sin embargo, está en la composición de esa extracción. El petróleo crudo no convencional —proveniente principalmente de Vaca Muerta— totalizó 2.915,3 miles de m³, con un incremento de 39,2% respecto a igual mes de 2025 y un acumulado del año que sube 35,1%. En contraste, el crudo convencional cayó 10% interanual hasta los 1.299,8 miles de m³. La transición productiva ya es un hecho estructural: el no convencional domina la matriz petrolera del país.
El gas natural también creció, aunque de forma más moderada. La extracción total alcanzó 4.218,2 millones de metros cúbicos, un alza de 2,8% interanual. Aquí también el no convencional lidera con 2.836,3 millones de m³ y un crecimiento de 12,2%, mientras el gas convencional retrocedió 12,1% hasta los 1.382,0 millones de m³.
Litio y otras estrellas de la nueva minería
Si hay un símbolo del cambio de época en la minería argentina, ese es el litio. En abril de 2026 se beneficiaron 11.466,1 toneladas de carbonato de litio, lo que representa un salto de 60,4% respecto al mismo mes de 2025. El acumulado enero-abril 2026 acumula un incremento de 48,2% frente al año anterior.
El índice de "Extracción de minerales para la fabricación de productos químicos" —categoría que incluye al carbonato de litio como componente dominante— marcó 448,2 puntos (base 2016=100), con una variación interanual de 73% y un acumulado del año del 52,6%. El carbonato de litio y otros minerales de litio, con un índice de 539,6 y una suba de 79% interanual, fue el subcomponente de mayor dinamismo de todo el informe.
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Argentina produjo 11.466,1 toneladas de carbonato de litio, un alza del 60,4% respecto a abril 2025.
Infografía generada con Gemini.
Menos visible en los titulares, pero igual de contundente en los datos: la extracción de sal registró en abril de 2026 una suba de 150,3% interanual, con un índice de 650,5 puntos. El acumulado enero-abril avanza 91,4%. La salmuera o solución saturada de sal lideró ese crecimiento con un alza de 155,8% interanual, impulsada por su uso en procesos industriales y en la propia cadena de producción de litio.
La "Extracción de minerales metalíferos" creció 12,5% interanual en abril, con un acumulado enero-abril del 1,7%. Dentro de esa categoría, la plata y el oro con sus concentrados subieron 15,8%, mientras que el bullón dorado (doré) avanzó 7,4%. El conjunto de metales preciosos, con un índice de 78,2, aportó una incidencia de 0,6 puntos porcentuales al nivel general.
Las sombras del informe: sectores que retroceden
No todo el sector avanza al mismo ritmo. Los servicios de apoyo para la extracción de petróleo crudo y gas natural registraron una baja de 19,8% interanual y un acumulado del año en terreno negativo con -17,2%. Su índice cayó a 135,0 puntos y generó una incidencia negativa de -4,5 puntos porcentuales sobre el nivel general.
La extracción de arcilla y caolín cayó 17,1% interanual, con un acumulado del año de -14,2% y un índice de apenas 66,4 puntos. La arcilla común retrocedió 28,5% y la zeolita natural acumuló una baja de 24,1%. El sector de extracción y aglomeración de carbón y explotación de minas y canteras n.c.p. también retrocedió 21,6% interanual, con el acumulado en -18,4%.
Tendencia estructural: el no convencional redefine la energía argentina
El informe del INDEC no es solo una foto de un mes. Es el registro de una transformación profunda en la estructura productiva energética del país. La caída sistemática del petróleo y el gas convencionales —con descensos del 10% y 12,1% respectivamente— contrasta con el avance imparable del no convencional.
Al mismo tiempo, el salto del 60,4% en la producción de carbonato de litio posiciona al país en la disputa global por el mineral crítico de la transición energética. Con un índice que pasó de niveles cercanos al promedio base en 2017 a los 539,6 puntos actuales, la curva de crecimiento del litio argentino es una de las más pronunciadas de toda la serie estadística.
El IPI minero de abril de 2026 deja un mensaje claro: Argentina no solo produce más energía, sino que la produce de otra manera. El futuro energético del país tiene nombre: shale, litio y sal, tres palabras que resumen una revolución silenciosa, pero acelerada.
FUENTE: INDEC