Es el cambio de escala para un tramo de Vaca Muerta que hoy es considerado solo por segmentos un desarrollo pleno, ya que hay puntos productivos donde opera con intensidad.
Con todo, la empresa se prepara para el salto. El ciclo internacional de precios parece ser un aliciente, al margen de las restricciones internas que todos los actores del sector están esperando que se modifiquen tras el actual proceso político en el país.
De acuerdo a la información oficial a la que pudo acceder +e, la empresa optó por un diseño de cuatro pozos en cada una de sus 17 locaciones de Bandurria Sur.
Allí hará un total de 70 pozos productivos en perforación, terminación y estimulación, con un estándar de rama horizontal de no menos de 2500 metros y hasta un máximo de 4200 metros de longitud, lo que va a marcar un horizonte nunca antes alcanzado en la historia del shale del país, con una diferencia de casi un kilómetro de extensión por encima de las perforaciones más extensas realizadas hasta el momento, en torno de los 3200 metros de rama lateral.
El cambio de ritmo incluirá un salto en la construcción de instalaciones y la infraestructura necesaria para afianzar el circuito de una producción en la que a fin de año, en una etapa previa, YPF terminará invirtiendo 290 millones de dólares y proyecta obtener unos 10.300 barriles diarios.
En ese contexto, se prevé la disposición de 39 trazas de líneas eléctricas asociadas al desarrollo y la construcción de 116 líneas de inyección entre oleoductos, gasoductos y acueductos.
El acceso a Bandurria Sur será, por otro lado, a través de dos caminos principales.
Cómo se garantiza el agua, el otro recurso clave
Para garantizarse el suministro de agua para toda la operación y en particular para las fracturas que hace en la formación geológica, YPF construirá un importante dispositivo de abastecimiento, con una estación de bombeo con capacidad de 21.000 m3/día donde podrá almacenar unos 60.000 m3.
Cabe mencionar que el sistema de abastecimiento quedará vinculado con el de Loma Campana Oeste y Este y también se vinculará al sistema de La Amarga Chica. Para eso se utilizarán en el futuro acueductos y Estaciones de Manejo de Agua.
La empresa también prevé perforar pozos para abastecerse de este recurso para reutilizar luego en el proceso de perforación del shale oil.
Parte del sistema de agua, de acuerdo a la información a la que accedió +e, podría utilizarse desde abril de 2020.
Los motivos de este avance son claros: la empresa justifica el desarrollo del sector Sureste del bloque en un menor grado de “incertidumbre en el subsuelo que en la zona centro” de la formación shale a partir del bagaje de conocimiento que obtuvo en dos bloques emblemáticos para la producción no convencional del país: Loma Campana y La Marga Chica.
Tipo de pozos y horizontes de perforación a los que piensa ir
En Bandurria Sur el espesor de interés geológico de interés oscila entre 160 y 280 m. De acuerdo a la información a la que accedió +e, hay dos secciones a la que la empresa podría ir: Vaca Muerta inferior y Vaca Muerta superior. "Vaca Muerta inferior (también denominado informalmente como La Cocina) se caracteriza por tener un espesor de 32 a 35 metros y Vaca Muerta superior posee un espesor que varía entre 130 y 240 m", dice un documento al que pudo acceder +e.
Estas perforaciones horizontales se harán en al menos "cuatro niveles de navegación", en los cuales la empresa controlada por el Estado nacional a "aterrizado pozos en al menos tres".
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