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Tres equipos de YPF a Vaca Muerta con la mira puesta en gas

Los perforadores que comprometió la petrolera para Neuquén será para apuntalar la producción. El gobierno nacional apura la letra chica del Plan Gas 4.

YPF buscará apuntalar su actual producción hasta finales de año. La llegada de tres nuevos perforadores a Vaca Muerta es parte de las buenas noticias que dejó el acuerdo salarial y de productividad del último fin de semana: la principal desarrolladora de Vaca Muerta terminará octubre con seis equipos perforadores.

Sin embargo, por fuera de lo estrictamente salarial, una negociación que insumió los dos últimos meses, se encuentra la reafirmación de los posibles niveles de actividad.

Los últimos seis meses fueron de pleno impacto de la caída de la demanda interna de crudo y la producción de gas está presa del ciclo de cuatro meses, los que van de mayo a septiembre, como opción central dentro del mercado argentino.

Los nuevos perforadores tendrán como objetivo las opciones de gas. De acuerdo a lo que pudo confirmar +e, uno de esos equipos de torre será destinado a El Orejano, el área emblemática del shale gas en Neuquén, ya que constituyó el primer desarrollo gasífero en Vaca Muerta. En tanto que otro de los perforadores iría al área Rincón del Mangrullo, un bloque donde la petrolera tiene antecedentes en tight gas (gas de arenas compactas), para la que ya hizo conocer a la provincia su proyecto y solicitó los permios ambientales de rigor.

El contexto político del sector energético apuntala esa toma de esas decisiones: el Plan Gas 4 está a punto de lanzarse, según confirmó el ministro de Economía Martín Guzmán la semana pasada.

Se trata del nuevo precio estímulo para la producción que parte de las empresas productoras están aguardando para determinar si se suman a esa iniciativa que fijará condiciones más atrayentes para una parte del gas producido Argentina.

Tal como lo viene informando +e, la producción de gas viene recibiendo el impacto de una caída que en agosto fue de 12% interanual.

Sin inversiones de tenor desde hace un año, el rendimiento de los principales campos gasíferos del país se encuentra en declinación. Esto tiene una relevancia adicional en las áreas de Vaca Muerta: por las características de los pozos shale, la curva de producción inicial es muy importante durante unos cinco meses, para luego experimentar una drástica caída que requiere de nuevos pozos para sostenerse.

Los nuevos perforadores, de acuerdo a las fuentes consultadas, irán a apuntalar en buena medida la curva de producción de gas pensando en el 2021: la entrada en producción de un nuevo pozo demanda unos cinco meses. Es el plazo con el que cuentan las empresas para llegar con nueva producción a los meses de mayor demanda, los que forman parte del ciclo mayo-septiembre.

Por eso el país en parte se encuentra en una carrera contrarreloj: necesita más gas producido de forma interna para evitar de este modo tener que importar una cuota mayor de lo que lo viene haciendo. Para el gobierno nacional, en un contexto de escasez de dólares en el Banco Central de la República Argentina (BCRA), es algo fundamental.

Tal como lo viene informando este medio, en el último año hubo un derrumbe de precios en el mercado interno. Un mercado acotado que se da con disponibilidad de gas durante unos ocho meses, actuó hasta ahora de moderador del precio, algo que presiona en las áreas productoras de todas la cuencas que así necesitan mejorar sustancialmente sus costos.

Un precio estímulo implicará un aporte a esa producción a través de un subsidio a la demanda (un segmento de los consumidores) para pagar más por esa producción en un contexto en el que de otro modo no habría nueva producción local.

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