ALBERTO

Cómo fue la gestión de Alberto Fernández en energía

Producción de crudo, gas, electricidad, refinación, exportaciones y subsidios. Todos los números para poder evaluar al Gobierno que se va.

Si bien el factor económico fue uno de los motivos principales por el cual los argentinos votaron por un cambio de Gobierno en las últimas elecciones, dentro del área energética es posible rescatar diversos indicadores que hablan de una política de Estado en Vaca Muerta que sería saludable sostener.

El balance de la gestión de Alberto Fernández en Energía tiene como parte más positiva la producción de petróleo, que registró un salto del 22% al comparar el promedio del acumulado en el 2023 contra el mismo período del 2019.

La producción convencional cayó un 21%, la cuenca neuquina subió un 70% y el shale oil marcó un salto del 242% que habla del notable dinamismo que tuvo Vaca Muerta. Eso permitió que las exportaciones de crudo crecieran un 92% en volumen y un 166% medido en millones de dólares.

Otra parte del salto productivo se dirigió a la producción de combustibles en el mercado local, la cual avanzó un 14%, mientras que la refinación lo hizo en un 11%. Aún así, la importación de combustible aumentó un 88%, principalmente por el aumento de precios a nivel internacional y la dificultad del parque termoeléctrico de abastecerse de gas natural.

Justamente, el gas natural fue uno de los puntos flojos de la administración peronista. El retraso en iniciar la obra del Gasoducto Néstor Kirchner hizo que la producción no pueda crecer de forma sostenida por el cuello de botella en el sistema de transporte.

De este modo, los volúmenes de gas natural incluso cayeron un 2%. Acá, el convencional también cayó un 21%, pero la cuenca neuquina y el shale gas tuvieron un menor dinamismo que el crudo (9% y 81%) por la falta de capacidad de transporte.

La parte más entusiasta en la ventana de gas pasa por el comercio exterior. En cantidades, las exportaciones se incrementaron un 27% y las importaciones disminuyeron un 26%. Sin embargo, considerando el valor de estas, se produce un aumento del 70% respecto a 2019 por el alto precio del GNL.

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Las importaciones de GNL jaquearon la economía del gobierno de Alberto Fernández.

Las importaciones de GNL jaquearon la economía del gobierno de Alberto Fernández.

Ya si se hace un promedio de los cuatro años de este Gobierno, las cantidades importadas de gas natural son apenas un 2,5% menores a las de 2019, las cantidades de naftas y gasoil importadas son un 43% superiores y el total de importaciones energéticas fue un 73,8% más alto en valores que en el último año de la gestión Macri.

Pasando al mercado eléctrico, la oferta total de energía se incrementó en un 11% respecto a idéntico período de 2019, mientras que la demanda residencial creció un 19%. A su vez, parte de este crecimiento de la oferta se explica por las importaciones, que alcanzaron el 5% de la oferta total en los primeros 10 meses de 2023.

Precios atrasados

“La evolución del sector energético a lo largo de los últimos años evidencia luces y sombras en su desarrollo. El proceso virtuoso de expansión de la producción hidrocarburífera, crecimiento de las exportaciones y disminución de las importaciones, fue acompañado por un retraso significativo en los precios de la energía en el mercado local, proceso que se agudizó en los últimos meses como consecuencia de la aceleración en el ritmo de depreciación de la moneda”, explica la consultora Economía & Energía, de Nicolás Arceo.

Precisamente, el retraso tarifario es otro de los factores que jugó a favor de que la demanda suba y, junto a un aumento del costo monómico del sistema del 15%, generó un salto en los subsidios del 139% medido en dólares (8.862 millones). De esta manera, de una proporción de 23 dólares por MWh en subsidios durante los primeros diez meses de 2019, se pasó a 41 USD/MWh en idéntico período de 2023 (+76%).

Al contemplar toda la balanza comercial energética, primero se ve un agravamiento del déficit desde los 287 millones de dólares en 2019 a 4.992 millones en 2022 para luego acotarse a 766 millones durante este año. Comparado con el mismo período de 2019, esto implica un incremento del déficit del 167%.

De cara a lo que viene, el informe de Arceo sostiene que “la recomposición del precio del crudo en el mercado local será un factor fundamental para profundizar y acelerar el desarrollo del sector a lo largo de los próximos años. Asimismo, la reversión de la tendencia descendente en las tarifas de energía eléctrica y gas natural será determinante para alcanzar una reducción significativa en el nivel de subsidios”. Es que el precio del litro de nafta en pesos constantes cayó un 22,6% en estos cuatro años y la brecha del Brent y el barril local se duplicó de 9 a 17 dólares por barril.

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