Sin embargo, aclaran que “ante las nuevas medidas, es importante aclarar que ningún club que necesite el subsidio dejará de recibirlo”. Y explican que se buscará que cada institución valide su permanencia en el beneficio mediante la plataforma TAD (Trámite a Distancia) y bajo declaración jurada. Posteriormente, el Gobierno Nacional aplicará criterios objetivos de inclusión y exclusión para garantizar que solo reciban el subsidio quienes realmente lo necesitan.
“Esta medida representa un nuevo paso hacia el saneamiento de un sistema tarifario distorsionado por años de despilfarro, con más de 150.000 millones de dólares dilapidados en subsidios mal asignados durante las últimas dos décadas. Un derroche que se financió con emisión monetaria, generando inflación y descapitalización del sistema energético”, concluye el comunicado.
El plan del Gobierno
Tal como informó +e, la decisión de pisar las tarifas durante el invierno hizo que el gobierno comience a planear otras estrategias para evitar una disparada del gasto en subsidios energéticos.
La primera es una depuración del padrón para reducir la cantidad de usuarios N2 (ingresos bajos) y N3 (ingresos medios) para que pasen a ser N1 (ingresos altos). Es que, si bien esta categoría que antes pagaba tarifa plena ahora también goza de subsidios (26% en electricidad y 16% en gas según el IIEP), los beneficios son mucho menores a las categorías más bajas que apenas cubren entre el 211% y el 34% de la tarifa.
Ese camino se empezó a transitar el año pasado cuando unos 2 millones de usuarios fueron víctimas de la motosierra. En su gran mayoría, eran N2 que recibían tarifa social en alguna provincia y por ese motivo el gobierno de Massa los había inscripto en la categoría de bajos ingresos sin que estos se anoten.
El fin de los subsidios a barrios ricos
Ahora, se continuará con este sendero al atacar a determinados barrios de alto poder adquisitivo. En el AMBA la medida ya fue anunciada y afecta a toda la zona de Puerto Madero, countries, clubes de campo y barrios cerrados.
En total, se presume que afecta a más de 15.000 usuarios que se habían anotado como N2 o N3 y permitirá un ahorro fiscal de $3.000 millones anuales.
“La idea es aplicar un mecanismo similar en todo el país. Especialmente, en las grandes ciudades como Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Rosario, pero también en la Patagonia donde hay zonas muy exclusivas. Ahí no tenés tanto country, pero sí hay zonas de manifiesta capacidad de pago”, subrayan desde Nación.
Para eso, están dialogando con cada provincia para hacerse de esa información y poder avanzar lo antes posible con las quitas de subsidio a sectores de altos ingresos.
A fin de evitar errores de exclusión, habilitarán un procedimiento de revisión individual en el que los usuarios afectados podrán presentar un reclamo con carácter de Declaración Jurada y serán responsables de aportar las pruebas que justifiquen su inclusión.