Esta reducción forma parte de un nuevo esquema de segmentación tarifaria que busca eliminar los subsidios para quienes no los necesitan, focalizando los recursos en los sectores más vulnerables. Sin embargo, el gobierno reconoce que persisten ineficiencias en la asignación de recursos, lo que distorsiona el objetivo de asistir a quienes realmente lo requieren.
A pesar de los avances hacia un sistema de subsidios focalizados, el Ejecutivo decidió prorrogar el esquema actual de subsidios a la luz y el gas por seis meses más, hasta el 31 de mayo de 2025. Durante este período, se mantendrá la segmentación por niveles de ingreso.
El contexto macro de la quita de subsidios
Esta extensión, enmarcada en el "Período de Transición hacia Subsidios Energéticos Focalizados", busca garantizar la estabilidad del sistema mientras se implementan ajustes graduales. Según la Secretaría de Energía, los análisis muestran un impacto positivo en el equilibrio fiscal y cambios progresivos en los hábitos de consumo energético de los usuarios.
La reducción de subsidios energéticos es un pilar clave del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Estos subsidios se canalizan principalmente a través de transferencias del Tesoro Nacional a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA).
El Ministerio de Economía destaca que las actualizaciones tarifarias y la reducción de subsidios han promovido un consumo energético más eficiente en los hogares y mayor transparencia en los costos reales de la energía. Estas medidas se alinean con los objetivos de alcanzar el déficit cero y la desinflación impulsados por el gobierno.