El artículo dos de la resolución aprueba "la realización del proyecto 'Adquisición Sísmica 2D-3D-4D Off-Shore en bloque CAN 108-CAN 114' presentado por Equinor". Y agrega en el artículo tres que tienen que tenerse en cuenta las presentaciones realizadas en la audiencia pública, realizada de manera virtual el 1 de julio, por las cámaras y asociaciones relacionadas al sector pesquero.
El extenso debate en la audiencia pública puso en el ojo de la tormenta a la exploración en las cuencas del mar frente a la provincia de Buenos Aires, mientras que la Argentina cuenta con mucha experiencia de producción offshore de gas en Tierra del Fuego (y algunas incursiones en Chubut en los años 70 y 80). Las voces de los pescadores se atendieron junto a los de ambientalistas en aquellas exposiciones en YouTube.
En ese contexto, desde la Casa Rosada hubo señales de apoyo: el presidente Alberto Fernández recibió a las autoridades de YPF y Equinor, que le compartieron un plan alineado con los objetivos de transición energética y firmaron un convenio de sustentabilidad.
En agosto de 2019, YPF le cedió el 50% a la filial local de la noruega Equinor del bloque de exploración más importante: CAN-100. El acuerdo con YPF determinó que ambas compañías serían socias en otros dos bloques, CAN-102 y CAN-114, en la Cuenca Argentina Norte del Mar Argentino, adjudicados en la licitación de áreas offshore que realizó el gobierno de Mauricio Macri.
En CAN-100, el objetivo es realizar el primer pozo offshore a fines de 2022.
Tanto YPF como Shell son socios de Equinor en su búsqueda de crudo en el mar, compañías que también comparten el trabajo en Vaca Muerta en el yacimiento Bandurria Sur, con una producción diaria de 20 mil barriles de shale oil. Además, YPF y Equinor son socias en el Bloque Bajo del Toro, otra área con potencial en la formación geológica de la cuenca neuquina.