A casi 10 meses de la estricta cuarentena que aplicó el gobierno de Alberto Fernández, la llegada de lotes con la vacuna Sputnik V empieza a dar una esperanza de recomponer la vida social y productiva en el país. Los primeros en someterse a la inyección son los trabajadores de la salud, en el primer frente de batalla. Seguirán los docentes, además de que se programarán a las personas de riesgo.
"Progresivamente estamos bajando el número de trabajadores en el 223 Bis -estimamos que quedan unos 5000- porque empieza a normalizarse el trabajo. Y para que esto se termine de normalizar, hicimos el pedido de que la actividad energética también sea contemplada como prioridad ante el COVID-19", señaló a +e Marcelo Rucci, secretario administrativo del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa.
Rucci incluso formó parte de una estrategia para controlar la propagación del virus cuando recién era una novedad en el país, hacia fines de febrero y principios de marzo. "Hicimos todo lo humanamente posible y no se pudo parar", indicó a este medio el dirigente sindical. El sindicalista apuntó que ha habido trabajadores contagiados, que gracias a los protocolos que se fueron armando los yacimientos e instalaciones pudieron reactivarse con normalidad.
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Desde el sur, el petrolero chubutense Jorge Ávila indicó: "Vamos a gestionar la vacuna para nuestra actividad, porque es esencial para sostener la producción". La provincia del crudo Escalante tuvo casi 1000 casos en el sector desde el inicio de la pandemia. "Queremos reafirmar que hicimos las cosas bien y que vean que somos un sector prioritario del trabajo a la hora de la vacuna", apuntó.
Esta propuesta de los sindicatos petroleros tiene como base exponer la buena voluntad para trabajar luego de los acuerdos alcanzados por el "aguinaldo de emergencia" y la reactivación de la industria. En Neuquén, incluso el titular del gremio de base Guillermo Pereyra tuvo COVID-19 y atravesó los días de aislamiento sin síntomas graves. Sin embargo, en Chubut hubo un trabajador de 25 años que terminó en terapia y con respirador, que luego se recuperó.
La pandemia sigue y es la prioridad número uno de los gobiernos de todo el mundo, que poco a poco van sumando vacunas de distintos laboratorios que las elaboran a contrarreloj. En la Argentina se empezó con la Sputnik V del gobierno ruso, aunque habrá más acuerdos con otras empresas, y este jueves sale hacia Moscú un vuelo de Aerolíneas Argentinas para traer un nuevo cargamento de dosis para pelear contra el COVID-19.