Desde el sindicato que conduce Guillermo Pereyra indicaron que hay 17 mil trabajadores en stand by en toda la Cuenca Neuquina, un volumen enorme de petroleros que no tienen actividad por el derrumbe de la industria ante la reducción de movilidad de la población para prevenir el nuevo coronavirus. El tope de $60 mil apuntaría a un sector de petroleros que sobrepasan ampliamente esa suma.
Si bien no es lo ideal, en el gremio entienden que no es el mejor escenario y van por garantizar los puestos de trabajo para cuando haya reactivación y los beneficios de obra social y salud, primordiales en estos tiempos donde el COVID-19 acapara la agenda en los segmentos políticos, económicos y sociales.
Las negociaciones del frente sindical fueron con la Cámara de Empresas Productoras de Hidrocarburos (CEPH) y la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales (CEOPE). Una de las novedades es que se aplicaría el pago a la organización sindical de parte de las operadoras, previsto en un 2% sobre los ingresos, para no desfinanciar los servicios que prestan los gremios a través de obras sociales y clínicas.
A las cámaras les quedó pendiente un tema clave: por cuánto tiempo se extenderá el acuerdo. Podría ser una extensión por dos meses más, igual periodo que la Fase 1, o por tres meses. Si bien la intensión del gremio a cargo de Pereyra era que sea hasta fin de año, terminó por proponer un plazo de tres meses y así “aguantar” la crisis sanitaria y los efectos de la pandemia en la industria hidrocarburífera.
En rigor, el acuerdo salarial es para todos los trabajadores que sean contemplados como stand by y reubicados a medida que se reactiven los equipos en los yacimientos. Según confirmaron fuentes sindicales, implicaría un salario equivalente al 60% de lo percibido en febrero, el ítém de zona, el diferencial de turno (que es un 33% extra sobre el básico) y una vianda (que ronda los 11 mil pesos). Sin embargo, queda ajustado al tope de 60 mil pesos por operario suspendido.
Las pymes de Vaca Muerta nucleadas en Fecene también firmarán el mismo acuerdo una vez homologado por el Ministerio de Trabajo de la Nación.
Según conoció +e, el Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa perdió 158 millones de pesos por el acuerdo de abril y mayo, puesto que no se contemplaban los aportes que tienen que hacer las empresas de un 2% sobre los ingresos que van directo a la organización y sirve para sostener toda la estructura de servicios, incluidos los de salud con clínicas y los descuentos en los medicamentos, algunos al 100%.
LEÉ MÁS
Acuerdo petrolero: una suma fija y sostener los puestos