Plataformas offshore fijas: cómo se estabilizan sobre el lecho marino
En aguas poco profundas, una de las soluciones más utilizadas son las plataformas jack-up. Se trata de unidades móviles que son remolcadas hasta el lugar de perforación y, una vez allí, despliegan largas patas de acero que se apoyan sobre el fondo marino.
Cuando las patas alcanzan el lecho, un sistema hidráulico eleva toda la estructura varios metros por encima de la superficie del agua. De esa manera, el oleaje actúa únicamente sobre las patas y no sobre la cubierta donde se desarrolla la perforación, lo que brinda una plataforma muy estable para trabajar.
Antes de elevar la estructura, las patas se someten a un proceso denominado preloading, mediante el cual se aplica peso adicional para asegurar que queden firmemente asentadas sobre el fondo y evitar hundimientos posteriores. En muchos casos incorporan bases de gran superficie, conocidas como spud cans, que distribuyen las cargas y mejoran la estabilidad.
Semisumergibles: la tecnología que reduce el movimiento en el mar abierto
Cuando la profundidad aumenta y ya no es posible apoyar la plataforma sobre el fondo, entran en escena las unidades semisumergibles.
A diferencia de un barco convencional, las plataformas semisumergibles tienen un diseño pensado para reducir el impacto del oleaje. La estructura cuenta con grandes flotadores ubicados debajo de la superficie que aportan estabilidad, mientras que la cubierta donde se realiza la perforación queda elevada sobre columnas. Esta configuración permite disminuir los movimientos provocados por las olas y mantener la operación con mayor precisión.
Al estar la mayor parte de la masa por debajo de la superficie, el oleaje genera mucho menos balanceo y cabeceo que en un buque tradicional, razón por la cual las plataformas semisumergibles son las preferidas para perforar en aguas profundas y en condiciones meteorológicas más exigentes.
GPS, sensores y propulsores: cómo los perforadores se mantienen en un punto fijo
En aguas ultraprofundas, donde tampoco resulta práctico utilizar anclas convencionales, la estabilidad depende de sistemas de posicionamiento dinámico (Dynamic Positioning o DP).
Este sistema combina receptores GPS, sensores de movimiento, giroscopios, anemómetros y equipos que miden corrientes marinas. Toda esa información es procesada en tiempo real por computadoras que ordenan automáticamente el funcionamiento de múltiples propulsores distribuidos alrededor de la embarcación.
De acuerdo a información del Glosario de yacimientos petrolíferos de SLB, los motores corrigen continuamente cualquier desplazamiento provocado por el viento o las olas, permitiendo que la plataforma permanezca sobre el mismo punto durante toda la perforación. En caso de que las condiciones meteorológicas superen la capacidad del sistema o se produzca una falla crítica, existen procedimientos de emergencia para desconectar el pozo de manera segura.
Anclajes y compensación del movimiento
En el offshore, muchas plataformas flotantes complementan el posicionamiento dinámico con sistemas de amarre mediante múltiples anclas distribuidas alrededor de la unidad. Dependiendo del proyecto, pueden utilizarse configuraciones de seis, ocho, nueve o hasta doce líneas de fondeo para limitar el desplazamiento horizontal.
Además, durante la perforación se emplean equipos de compensación de movimiento (heave compensation), que absorben las subidas y bajadas provocadas por el oleaje. Estos dispositivos permiten mantener prácticamente constante la presión de la herramienta sobre el fondo del pozo, evitando esfuerzos excesivos sobre la columna de perforación y mejorando la seguridad de la operación.
Perforación offshore: la tecnología que permite trabajar en aguas profundas
Fuentes: Glosario de SLB y documentación técnica sobre sistemas de perforación offshore y unidades flotantes de perforación.