El petróleo está "atrapado en un proceso de retorno gradual al equilibrio", con las "piezas moviéndose en la dirección correcta" en el lado de la oferta, afirmó Harry Tchilinguirian, jefe de investigación de productos en BNP Paribas. "La incertidumbre reside en la recuperación de la demanda, y los acontecimientos relacionados con el COVID hacen temer que el ritmo de reapertura pueda verse obstaculizado", indicó.
No obstante, una vacuna prometedora para el virus podría acelerar la recuperación económica y, a su vez, elevar los precios del petróleo, dijeron analistas.
Los precios del petróleo aumentarán a un ritmo lento este año, en la medida que la reducción gradual de las restricciones por el coronavirus incremente la demanda, mostró el viernes un sondeo de Reuters, aunque una segunda ola de COVID-19 podría ralentizar la senda de recuperación.
Como se dijo más arriba, el Brent promediará u$s 41,50 por barril en 2020, que se compara con la expectativa de junio de 40,41 dólares y con el promedio en torno a u$s 42 en lo que va del año. El referencial que surge del Mar del Norte promediaría u$s 49,85 por barril en 2021.
Por su parte, el pronóstico 2020 para el estadounidense West Texas Intermediate (WTI) se elevó a 37,51 dólares por barril desde los 36,10 dólares calculados el mes pasado. A fines de abril, el crudo de Estados Unidos llegó a cotizar en negativo ante la crisis de la demanda y la incapacidad de seguir almacenando stock.
"Es posible traspasar el rango de 40-45 dólares si el repunte de la economía llega a ser más acelerado y más firme de lo previsto", apuntó Frank Schallenberger, analista de LBBW.