La roca shale tiene una nueva agenda que mezcla el recambio en el sindicato y también el contexto de exportaciones de petróleo, de expectativas por el alza de la producción de gas y las definiciones del gobierno nacional en torno a un marco regulatorio para impulsar a toda la industria.
La ley de inversiones fue anunciada en marzo de 2020 y salvo borradores extraoficiales, siguen sin conocerse los principales lineamientos de este nuevo régimen de promoción de inversiones. Es más, pareciera que el gobierno nacional volvió a foja cero dado que en las últimas semanas se vieron fotos del secretario de Energía de la Nación, Darío Martínez, y del presidente de YPF, Pablo González, en reuniones de trabajo con sindicatos y autoridades políticas de las provincias de Chubut y Santa Cruz.
Incluso, llegaron críticas de otras dos provincias que apuntan a desarrollar sus recursos hidrocarburíferos como Río Negro y Mendoza.
“Las provincias estamos trabajando en conjunto, ya que la labor que promovió Neuquén dentro de la OFEPHI ha consolidado una posición en común. Desde Nación nos llamaron para exponernos, en términos generales, cuáles eran los objetivos de la ley y algunos de los aspectos tácticos de la normativa, acerca de cómo se pretendían lograr esos objetivos”, explicó Emilio Guiñazú Fader, asesor a cargo de la Subsecretaría de Energía y Minería de Mendoza, en una reciente conferencia de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina y el Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG).
Con los datos que llegaron a la OFEPHI, organismo encabezado por el gobernador neuquino Omar Gutiérrez, la medida buscaría promover la producción y generar herramientas efectivas para reducir el riesgo de las empresas que invierten en el país. “Por lo que nosotros conocemos en base a lo comentado por la autoridades de la Secretaría de Energía, ya que aún no tenemos una copia, la ley contiene algunas propuestas tácticas que resultan interesantes para favorecer a la industria”, sostuvo el mendocino.
El objetivo del gobierno nacional, y que le transmitió en su momento a la OFEPHI, era que la ley esté lista antes de agosto o septiembre, dado que son tiempos donde las compañías multinacionales están cerrando sus propuestas de planes de inversión con sus casas matrices. Entre las quejas, reuniones y demoras de trabajo, el texto de la ley sigue siendo el gran enigma.