El cobre: motor de la conectividad trasandina
El cónsul de Chile en San Juan, Mario Schiavone, resumió la vigencia del proyecto vial en declaraciones a Diario Huarpe: "Es una aspiración muy fuerte, un proyecto que no se va a perder nunca".
Del lado chileno ya se registran avances en los accesos y obras para extender la pavimentación. En territorio argentino, aunque los trabajos principales aún no han comenzado, la voluntad política para avanzar se mantiene firme.
Un actor clave en este escenario es el eje Vicuña —joint venture entre BHP y Lundin Mining—, que integra los yacimientos Josemaría (ubicado 100% en San Juan) y Filo del Sol (en la frontera argentino-chilena). La compañía confirmó una inversión total de USD 18.000 millones, con un desembolso inicial de USD 7.000 millones entre 2027 y la primera fase de producción, prevista para 2030. La construcción del distrito iniciará durante el primer trimestre de 2027, teniendo a Josemaría como foco principal.
Desde Vicuña Corp adelantaron que la producción se evacuará a través de puertos chilenos: Punta Padrones (Región de Atacama) asoma como el destino más probable, mientras que el puerto de Caldera se evalúa como alternativa. En junio de 2026, el proyecto obtuvo además la aprobación del gobierno argentino para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), bajo la categoría de Proyectos Estratégicos de Exportación de Largo Plazo (PEELP).
Por su parte, el consejero regional de Coquimbo, Pedro Valencia, sintetizó el nuevo panorama respecto a 2018: "El auge minero en esa provincia puede impulsar esta conectividad", destacando el efecto tracción que generan Vicuña y otros desarrollos vecinos como Los Azules, El Pachón y Lunahuasi.
La energía: el otro gran frente abierto
A la par de las gestiones por el túnel, la minería sanjuanina trabaja para resolver su cuello de botella eléctrico. El Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENREGE) ratificó la Resolución 79/2026, otorgando a Transener el Certificado de Conveniencia y Necesidad Pública para el Proyecto de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión (PIEAT): una línea de 500 kV diseñada para abastecer los 260 MW que demandará la Fase I de Josemaría. Estas obras, financiadas íntegramente por Vicuña, se integrarán posteriormente al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
No obstante, el proceso no ha estado exento de tensiones. La resolución concedió a Vicuña la prioridad sobre el 90% de la capacidad de la línea, medida que despertó objeciones por parte de otras operadoras —Barrick, McEwen Copper (Los Azules), Golden Mining (Gualcamayo) y Casposo— y del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE), lo que derivó en una audiencia pública en junio de 2026 antes de su ratificación final.
Ante este escenario, Adriel Rizzato, gerente de Energía de la compañía, remarcó que, considerando los 400 MW requeridos para la segunda etapa, "el objetivo excluyente es garantizar el abastecimiento".
Como alternativa sustentable para sustituir los generadores a diésel utilizados actualmente en los campamentos de altura, el proyecto contempla contratar suministro en el Mercado a Término de Energías Renovables (MATER), recurriendo a parques eólicos y solares de la región. En tanto, frente a las restricciones de capacidad en la red sanjuanina, el proyecto Los Azules presentó un plan alternativo para desarrollar su infraestructura energética a través de la provincia de Mendoza, en alianza con YPF Luz y PSJ.
FUENTE: La Tercera, Canal 13 San Juan, diario La provincia San Juan, Meganoticias (Chile).