La magnitud del salto productivo
El objetivo central del proyecto es de una contundencia difícil de ignorar. La ampliación pretende llevar la capacidad de producción de 40.000 a 85.000 toneladas por año de carbonato de litio equivalente, es decir, más que duplicar el volumen actual de extracción en uno de los yacimientos más relevantes del denominado "Triángulo del Litio".
Para alcanzar esa meta, el plan contempla la construcción de nuevos pozos de extracción de salmuera, pozas de evaporación ampliadas y una planta adicional de escala comercial. No se trata de ajustes menores: es una transformación estructural de la operación que ya existe en el salar.
El plan de ejecución se extiende a lo largo de 90 meses desde julio de 2026, con inicio de operaciones previsto para diciembre de 2028. Un cronograma que exige coordinación técnica, logística y financiera en uno de los terrenos más inhóspitos y, al mismo tiempo, más valiosos de la Argentina.
Cauchari-Olaroz
El plan de ejecución abarca 90 meses, con inicio de operaciones previsto para diciembre de 2028.
Secretaría de Minería
El camino burocrático
La historia administrativa de este expediente tiene fecha precisa de arranque. El 9 de mayo de 2026, EXARSD completó la presentación de la documentación requerida ante el Estado nacional, fecha que la Resolución 825/2026 establece como el momento oficial de adhesión al RIGI.
Apenas cinco días después, el 14 de mayo, el Comité Evaluador de Proyectos RIGI recomendó formalmente la aprobación, luego de verificar que el proyecto cumple en su totalidad los requisitos exigidos por la ley. La velocidad del proceso es un dato en sí mismo: refleja tanto la solidez técnica de la presentación como el interés del Ejecutivo en agilizar inversiones de esta escala.
La norma aprobatoria instruye al Banco Central a aplicar los incentivos cambiarios previstos en el RIGI y a ARCA a generar una clave tributaria especial para EXARSD, junto con los correspondientes beneficios impositivos y aduaneros. Son los pilares que hacen atractivo el régimen para inversores de largo plazo en sectores extractivos de alta intensidad de capital.
Compromisos claros y fronteras precisas
El Estado no otorgó beneficios sin contrapartidas. EXARSD tiene la obligación de acreditar el 40% de la inversión mínima comprometida durante los dos primeros años del proyecto. Además, cuenta con una fecha límite inamovible: el 1° de julio de 2030 para completar el total del monto de inversión en activos computables.
Uno de los puntos más relevantes de la resolución es la cláusula de separación: el proyecto de ampliación no podrá trasladar beneficios del RIGI al proyecto preexistente Cauchari Olaroz, que ya opera con sus propias condiciones. Esto evita que los incentivos diseñados para atraer nuevas inversiones terminen subsidiando infraestructura ya amortizada.